Nedim Hasic. -Sarajevo, 3 abr (EFE).- Bosnia es un país fracturado por líneas étnicas, sin apenas capacidad para consensuar su pasado ni afrontar el futuro, cuando se cumplen 20 años del inicio de la contienda más sangrienta en Europa desde la II Guerra Mundial, que enfrentó durante tres años a musulmanes, serbios y croatas.
Los dos entes autónomos que forman el país -el común de musulmanes y croatas, y el serbio- así como los tres pueblos, funcionan por su cuenta.
Las instituciones centrales, las comunes de los tres pueblos, representan un conjunto de intereses que casi nunca coinciden, con una clara falta de cooperación que permita un funcionamiento eficaz del Estado compartido.
"La guerra es todavía el elemento que domina en todos los acontecimientos de la sociedad de Bosnia-Herzegovina", declaró a Efe el analista Sacir Filandra, decano de la Facultad de Ciencias Políticas en Sarajevo.
"A muchos, me refiero a las personas en el poder, les conviene tal situación por su incapacidad para ir adelante. No hay ideas nuevas, no hay una nueva mentalidad ni entendimiento en la sociedad, y eso lo veo como el problema crucial. Estamos dando vueltas como en un círculo", consideró.
Para el futuro, el lema formal de las principales estructuras políticas es avanzar para ingresar en la Unión Europea (UE).
No obstante, desde hace más de cuatro años, entre los políticos musulmanes, serbios y croatas no hay consenso sobre las reformas para un funcionamiento consolidado de las instituciones centrales de cara a agilizar el paso a la integración euroatlántica.
Muchos serbios prefieren mantener la amplia autonomía de su entidad, los musulmanes abogan por la centralización y la abolición de los entes, y a los croatas les gustaría tener una entidad propia.
Bosnia es uno de los países más pobres de Europa y tiene un 40 % de desempleo; aún así, los temas sociales son secundarios frente a una clara agenda política nacionalista.
"Los temas nacionales son los dominantes en las elecciones, y todos los demás problemas de la vida, los asuntos sociales, de desarrollo, democráticos y otros han sido descuidados", declaró a Efe el analista Momir Dejanovic, de la ONG Centro para una Política Humana.
Según Dejanovic, pocos dicen que la guerra fue innecesaria y errónea, y "domina la tendencia de justificar la guerra como una defensa ante el otro", ya sea musulmán, serbio o croata.
"Este 'otro' es todavía un peligro del que hay que protegerse, de modo que hoy en las elecciones un 90 % de los ciudadanos dan su voto a los partidos del pueblo al que pertenecen", indicó.
Veinte años después del conflicto, los bosnios, no sólo los políticos, sino también los intelectuales o historiadores, no pueden ponerse de acuerdo ni sobre la fecha y el origen de la guerra.
El inicio oficial fue el 6 de abril de 1992, cuando la UE reconoció la independencia de Bosnia. El mismo día, los francotiradores serbobosnios dispararon contra unos manifestantes en el centro de Sarajevo.
Para los serbios, el inicio del conflicto fueron los disparos de unos delincuentes musulmanes en marzo de ese año contra un cortejo nupcial serbio, en el que murieron dos personas.
Para los musulmanes, fueron los ataques de los serbios, que tuvieron en su mano la mayoría del armamento del antiguo ejército yugoslavo, y que asediaron Sarajevo durante toda la guerra.
El cerco más largo de la historia contemporánea se cobró casi 11.000 vidas, entre ellas más de mil niños.
En lo que sí coinciden todos es en acusar a la comunidad internacional de no haber reaccionado a tiempo durante la descomposición de la antigua Yugoslavia.
El director de teatro sarajevita Haris Pasovic señaló en declaraciones a Efe que después de la muerte, en 1980, del líder comunista yugoslavo Josip Broz Tito, "se intensificaron los procesos nacionalistas en Yugoslavia, y con la caída del Telón de Acero la necesidad de tener Yugoslavia como un 'corredor' diplomático entre el este y le oeste dejó de existir".
Según Pasovic, la impresión de que EEUU no intervendría en caso de una guerra yugoslava, alentó el nacionalismo serbio, seguido de una intensificación de los procesos nacionalistas también en otros pueblos de la federación.
El analista Dragan Jerinic sostiene que después de la muerte de Tito no había persona o institución que pudiera garantizar la estabilidad, y que con la introducción del pluripartidismo se abrió el paso al nacionalismo.
"Los conflictos entre los conceptos nacionales (...) llevaron a la guerra en Yugoslavia. La más sangrienta y trágica fue en Bosnia-Herzegovina, porque dentro de sus fronteras se enfrentaban los intereses de tres comunidades nacionales (musulmanes, serbios y croatas)", según Jerinic. EFE
El Consejo Consultivo Muyahidin dice en un comunicado colocado en internet: "Les decimos a los adoradores de la cruz que continuaremos nuestra Yihad y nunca nos detendremos hasta que Dios nos avale para cortar su cuello y enarbolar la bandera del Islam hasta gobernar en todos los pueblos y naciones" Sólo entonces lo único aceptable será la conversión o la muerte por la espada".
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Cronología del conflicto bosnio entre musulmanes, serbios y musulmanes
Sarajevo, 3 abr 2012 (EFE).- Siguiendo el ejemplo de Croacia y Eslovenia, Bosnia proclamó su independencia de la federación socialista de Yugoslavia en un referéndum en marzo de 1992, tras lo que estalló, en abril, una sangrienta guerra entre musulmanes, serbios y croatas, que duró tres años y medio (1992-1995).
El 1 de marzo de 1992, el 63 por ciento de los bosnios votó por la secesión en el plebiscito boicoteado por los serbios, y dos días después, la república declaró su soberanía.
El 6 de abril, la Unión Europea reconoció la independencia de Bosnia-Herzegovina.
El mismo día estalló la guerra, cuando centralistas serbobosnios dispararon contra un grupo de manifestantes en el centro de Sarajevo, supuestamente en represalia por el disparo, un mes antes, de unos delincuentes musulmanes contra un cortejo nupcial serbio.
El 22 de mayo, Bosnia-Herzegovina fue admitida en la ONU.
El 8 de junio, el Consejo de Seguridad de la ONU autoriza la creación de un puente aéreo a Sarajevo para suministrar ayuda humanitaria a la ciudad asediada por las tropas serbobosnias, y 20 días más tarde, los serbios entregan el aeropuerto a la ONU.
El 2 de enero de 1993, las tres partes en contienda bosnia rechazan un primer plan de paz internacional, el Vance-Owen. Prosiguen los combates.
En febrero, el Consejo de Seguridad de la ONU aprueba la creación del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY) para juzgar los crímenes de guerra, y la corte queda constituida el 17 de noviembre en La Haya.
El 12 de abril, la OTAN inicia la operación de vigilancia de la zona de exclusión aérea en Bosnia, en una primera misión desde su fundación, en 1949.
El 5 de febrero de 1994, 68 civiles murieron y 197 fueron heridos por la explosión de un proyectil de artillería en el mercado central de Sarajevo, en una matanza que conmocionó al mundo.
El 18 de marzo, bosnios musulmanes y croatas firman en EEUU la formación de una federación común, y tres meses más tarde, el 18 de junio, las fuerzas armadas de las dos partes ponen fin a un año de intensa guerra.
En 29 de marzo de 1995, se cumplen mil días del puente aéreo humanitario a Sarajevo.
A finales de mayo, los aviones de la OTAN bombardean los depósitos de municiones serbobosnios en Pale, su centro militar y administrativo durante la guerra, a unos 35 kilómetros al sur de Sarajevo.
En represalia, los serbios toman como rehenes a 170 "cascos azules", que son utilizados como escudos humanos. Más tarde, fueron liberados.
El 11 de julio, las tropas serbobosnias toman el enclave protegido de Srebrenica. Más de 7.000 varones musulmanes fueron asesinados, en el peor crimen cometido en Europa después de la Segunda Guerra Mundial.
El 1 de noviembre, tras entrar en vigor una tregua, comienza en Dayton (EEUU) una conferencia de paz internacional con la asistencia de tres presidentes -el bosnio, Alia Izetbegovic; el serbio, Slobodan Milosevic, y el croata, Franjo Tudjman- y tres mediadores, EEUU, UE y Rusia.
El 21 de noviembre, bosnios, serbios y croatas llegan a un acuerdo de paz. Bosnia fue concebida como un Estado con dos entidades autónomas: la Federación musulmano-croata, con el 51 % del territorio, y la República Serbia, con el 49%.
El 5 de diciembre, llega a Bosnia un primer contingente de 60.000 efectivos de la fuerza de la OTAN (IFOR) para supervisar el cumplimiento de los acuerdos de paz.
Las primeras elecciones generales, del 14 de septiembre de 1996, supusieron la victoria de las formaciones nacionalistas.
El 22 de febrero de 2001 se constituyó por primera vez un Gobierno moderado.
El 18 de febrero de 2002, la UE aprueba hacerse cargo a partir del 1 de enero de 2003 de la misión internacional de policía, hasta ese momento encomendada a la OTAN.
En enero de ese mismo año Bosnia abre las negociaciones con la UE sobre el Acuerdo de Estabilización y Asociación, que rubrica en diciembre de 2007. Sin embargo, sigue estancada en su paso de integración comunitaria por falta de reformas y del fortalecimiento de las instituciones centrales.
Los principales acusados de la matanza de Srebrenica, el ex líder político serbobosnio Radovan Karadzic y el comandante militar Ratko Mladic fueron capturados en 2008 y en 2011, respectivamente, y entregados a la Justicia internacional, después de años de fuga. EFE
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Desintegración de Yugoslavia
Se recrudecen los enfrentamientos en Xinjiang
La policía china disuelve una protesta en Xinjiang
URUMQI, China (Reuters) - La policía antidisturbios china disolvió una pequeña manifestación de uigures a la salida de las plegarias del viernes en un barrio musulmán de Urumqi, arrestando a varias personas a las que se llevaron con las manos sobre la cabeza.
El incidente ocurrió mientras Estados Unidos instaba a los líderes chinos a actuar con moderación al reprimir los disturbios en la región de Xinjiang.
Una multitud de varios cientos de personas se concentró cerca de la Mezquita Blanca junto con policías antidisturbios armados con ametralladoras mientras coches blindados de la policía bloqueaban las calles alrededor del edificio y un helicóptero sobrevolaba la zona.
"Ven, así es como tratan a los uigures, como a animales", dijo una mujer.
Cientos de musulmanes uigures abarrotaron la mezquita después de que las autoridades dieran marcha atrás con la decisión de cerrar los templos para minimizar la tensión étnica.
Las fuerzas de seguridad impusieron el control sobre la capital de la región de Xinjiang, pero las plegarias de la tarde estaban poniendo a prueba la capacidad del Gobierno de contener la rabia uigur después de que chinos han, el grupo étnico predominante en todo el país, atacaran el martes sus barrios.
Esos ataques fueron en represalia por la muerte de 156 personas en disturbios que los uigures llevaron a cabo el domingo, el peor brote de violencia de origen étnico que vive la región en décadas.
La decisión de silenciar las plegarias colectivas pudo generar resentimiento, pero miles de soldados y policías antidisturbios parecían listos para sofocar cualquier nueva protesta uigur.
Casi todos los uigures son musulmanes, pero pocos se adhieren a las interpretaciones más estrictas del Islam.
Pekín no puede darse el lujo de perder el control en un vasto territorio que limita con Rusia, Mongolia, Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán, Afganistán, Pakistán e India, que tiene abundantes reservas de petróleo y es la mayor región productora de gas natural del país.
Autoridades locales en Kashgar, una ciudad uigur en el sur de Xinjiang, pidieron a los periodistas extranjeros que abandonaran la zona el viernes, citando razones "de seguridad". En algunos casos los periodistas fueron escoltados hasta el aeropuerto.
El asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, el general James Jones, instó a los líderes chinos el viernes a actuar con "apropiada moderación", dijo un alto cargo estadounidense en L'Aquila, Italia, donde los líderes del G8 estaban reunidos.
AVISOS DE SUSPENSIÓN
Otras mezquitas frecuentadas por hui, un grupo musulmán culturalmente afín a los chinos han, abrieron sus puertas el viernes después de que multitudes de unos pocos cientos de fieles empezaran a gritar.
Las mezquitas en el distrito de tiendas principalmente uigur de Urumqi mostraron desde temprano avisos que indicaban que las plegarias habían sido suspendidas.
Un grupo de uigures reunidos en las afueras de la gran mezquita del puente Dong Kuruk dijeron que estaban molestos y decepcionados porque ésta no abriría sus puertas.
"Nos sentimos insultados. Esta es nuestra mezquita. Pero no se nos permite entrar, mientras que entran otros no creyentes", dijo un hombre joven.
El gobernante Partido Comunista chino teme que las grandes reuniones religiosas uigures puedan convertirse en otro catalizador para disturbios después de una semana de violencia étnica.
Los uigures, un pueblo de raíces turcas mayoritariamente musulmán y que comparte lazos lingüísticos y culturales con Asia central, representan casi la mitad de los 20 millones de habitantes de Xinjiang.
El presidente chino, Hu Jintao, quien se vio obligado a abandonar una cumbre del G-8 en Italia por la violencia étnica en Xinjiang, dijo que mantener estabilidad social en la región rica en energía era la "tarea más urgente" del Gobierno.
Se recrudecen los enfrentamientos con el ataque a una mezquita uigur
Urumqi. (EFE).- Un grupo de chinos de la etnia mayoritaria han intentado entrar por la fuerza en la mezquita de Hantengri, en el centro de Urumqi, con el fin de atacar a uigures refugiados en su interior, en un episodio más de la violencia étnica que se vive en las calles de la capital de la región de Xinjiang.La mezquita, muy próxima al Hotel Hoitak, donde se alojan los periodistas extranjeros que cubren el conflicto, estaba acordonada por los soldados, aunque algunos chinos han, armados con palos, intentaron entrar en varias ocasiones al templo, sin éxito por ahora.
Algunos de ellos aseguraron que no les queda más remedio que tomarse la justicia por su mano, ya que "el Gobierno no puede hacer nada contra los uigures por miedo a la comunidad internacional". Según ellos, los uigures atacaron comercios de los Han en días anteriores y no son oriundos de la ciudad, sino procedentes de otras zonas de la región de Xinjiang, como Kashgar o Yili, que en años anteriores también vivieron incidentes violentos.
Al margen de estos grupos, la ciudad está tranquila, sin automóviles por las calles, mientras que prácticamente todos los uigures están encerrados en sus casas, por temor a las represalias.
A primera hora del día, nuevas protestas de uigures estallaron en la ciudad de Urumqi, capital de la región autónoma de Xinjiang (noroeste), dos días después de los sangrientos incidentes que causaron 156 muertos y más de mil heridos en la misma localidad.
El grupo de manifestantes, muchos de ellos mujeres, rodeó a unos 60 periodistas extranjeros autorizados por Pekín a viajar a la zona a cubrir las protestas, gritando eslóganes y "creando un caos", aseguró un portavoz del gobierno regional.
Por otra parte, la Policía china ha detenido a un total de 1.434 personas por su presunta relación con los disturbios que se registraron el domingo en Urumqi, capital de la región autónoma china de Xinjiang, donde la cifra de fallecidos asciende a 156 personas, según el último balance oficial.
El jefe de publicidad del Partido Comunista de China (PPC) en Xinjiang, Li Yi, informó en declaraciones recogidas a Xinhua, de que 1.379 de los detenidos son hombres y 55 mujeres. "La Policía ha comenzado con los interrogatorios".
Las detenciones también se produjeron en Kashgar, donde los agentes dispersaron a más de 200 personas que se encontraban en el interior de la mezquita principal de la ciudad.
Por otra parte, el gobierno regional de Xinjiang, en el noroeste de China, impondrá el toque de queda en la ciudad de Urumqi a partir de esta próxima noche, según informó la agencia estatal de noticias, Xinhua, mientras miles de manifestantes se han hecho con las calles de la capital regional.
El toque de queda estará en vigor desde las nueve de la noche a las ocho de la mañana del miércoles, según horario local (tres de la tarde a dos de la madrugada en España), según la agencia, que citó al líder regional del Partido Comunista, Wang Lequan. Asimismo, Wang ha pedido que se ponga fin a los enfrentamientos étnicos en la región.
Las reacciones internacionales no se han hecho esperar: además de algunos disturbios frente a la Embajada China en Holanda y ante el consulado chino de Munich, la canciller alemana, Ángela Merkel, ha pedido reunirse con el presidente chino; mientras que, la ONU se muestra "alarmada" por el número de muertos en la región autónoma de Xinjiang.
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Alá es grande, Xinjiang no es China
Los uigures son un grupo étnico que vive en las regiones del noroeste de la República Popular China, principalmente en la Región Autónoma Uigur de Xinjiang. Los uigures tienen su propio idioma, perteneciente al grupo túrquico de las lenguas altaicas.
Historia
Los uigures existieron como federación tribal, gobernada por los Juan Juan entre el 460 y el 545, Conocidos como los huihe o huihi en los documentos chinos, establecieron un khanato [Estado] en el siglo VIII.
Su dominio se extendió desde el Mar Caspio hasta Manchuria y duró entre el año 745 al 840 cuando fueron derrotados por los Kirguiz.
Como consecuencia de la derrota, algunos grupos de uigures emigraron hacia nuevos territorios, incluyendo las actuales regiones de Xinjiang y Gansu en la República Popular China.
Un pequeño grupo de uigures emigró hasta la actual provincia de Gansu alrededor del siglo IX. Ahí se convirtieron al Budismo tibetano. Sus descendientes aún viven en la región y son conocidos como los yugur.
Durante la dinastía Ming, los uigures estrecharon las relaciones con el resto de grupos étnicos que habitan en China. Fue la dinastía Qing la que impusó su control total sobre la zona de Xinjiang a mediados de siglo XVIII. A principios del siglo XX los uigures declararon durante un breve periodo su independencia.
La región pasó a estar bajo el control absoluto de la China comunista en 1949.
Religión
A partir del siglo X, los uigures iniciaron el proceso de conversión hacia la fe musulmana. Antes de la conversión, muchos uigures eran budistas o cristianos (nestorianos).
La religión ha influido de forma notable en los sistemas judiciales, económicos y educativos de las familias uigures. La región de Xinjiang tiene más de 15,000 mezquitas y centros de oración, uno por cada pueblo musulmán.Separatismo
Parte de la población uigur, compuesta por ocho millones de personas, tiene sentimientos separatistas y se opone a lo que denomina preponderancia cultural impuesta por el Partido Comunista Chino en la región.
El 6 de julio de 2009, La violencia estalló en Urumqi, capital de la región autónoma de etnia uigur de Xinjiang, en el noroeste de China, luego de que creciera el malestar por cómo las autoridades manejaron una reciente crisis entre trabajadores uigures y de la etnia -han-, la mayoritaria en China.
Las autoridades chinas dijeron que al menos 156 personas pertenecientes a la minoría étnica musulmana ligur, murieron durante protestas, otras 800 personas resultaron heridas en las manifestaciones y -luego de que la policía restaurara el orden- cientos de manifestantes quedaron arrestados. Las cifras de muertos reveladas por el propio gobierno de Pekín indican que esta podría ser uno de los enfrentamientos más serios entre las autoridades y manifestantes desde la matanza de hace 20 años en la plaza de Tiananmen, en Pekín. De lograrse la separación, se les reconocería como Uyghurstan o Turquestán Oriental.[cita requerida]
Xinjiang, el otro polvorín étnico del oeste chino
La región autónoma china de Xinjiang, donde las protestas del fin de semana causaron 140 muertos, es desde hace décadas una zona de tensión étnica entre la población musulmana autóctona -principalmente uigur- y la china Han, que domina el gobierno regional y que realiza una política de colonización.
El conflicto, que acaba de vivir uno de sus episodios más trágicos, es similar al que en el vecino Tíbet (al sur de Xinjiang) se vive entre la comunidad china y la tibetana.
Una causa sin su «Dalai Lama»
Sin embargo, la ausencia de una figura de renombre tan internacional como el Dalai Lama, entre otros factores, ha dado a los independentistas uigures -exiliados en países como Turquía, EEUU o Alemania- un menor reconocimiento internacional.
Xinjiang, territorio que los independentistas denominan "Turquestán Oriental" o "Uiguristán", es la más grande de las subdivisiones administrativas chinas, con 1,6 millones de kilómetros cuadrados.
Tiene 19 millones de habitantes, de los que aproximadamente el 46 por ciento son uigures, el 39 por ciento son han (chinos propiamente dichos) y el resto pertenecen a otras etnias predominantemente musulmanas, como los kazajos, los kirguises o los hui.
Los uigures están emparentados con otros pueblos de Asia Central y con los turcos, pueblos con los que comparte similitudes lingüísticas, culturales y religiosas, además del dominio del credo musulmán.
La región fue dominada durante la historia por diversos pueblos, sobre todo, nómadas de Asia del norte y central, aunque también tuvo periodos de influencia o domino chino, en dinastías como la Tang (siglo VII) o la Qing (siglos XVII-XIX).
En medio del caos creado tras la caída del imperio chino en 1911, llegó incluso a proclamarse en la región, y en dos ocasiones, una República del Turkestán Oriental independiente, la primera en 1933-34 y la segunda en 1944-49, esta última de corte soviético e influida por la expansión de la URSS por Asia Central.
Durante décadas, distintas organizaciones han reclamado la independencia de la región, lo que se ha unido a las tensiones étnicas entre los uigures, que llevan varios siglos en la zona y dominan las áreas rurales, y los inmigrantes chinos, concentrados en las ciudades y que controlan el tejido económico y comercial, de forma similar a lo que ocurre en el Tíbet.
Las tensiones se han traducido en numerosos momentos de tensión entre chinos y uigures, como los que se produjeron en 1990 en Barem y en los que murieron unas 50 personas (al hilo de los que hubo en diversas zonas de China paralelamente a las protestas de Tiananmen en Pekín), o los de agosto del año pasado, cuando el país se preparaba para la inauguración de los Juegos Olímpicos.
El incidente más grave en la zona el año pasado ocurrió el 4 de agosto, cuatro días antes de la apertura de los Juegos, cuando según el Gobierno chino dos personas lanzaron granadas contra un puesto fronterizo en la turística ciudad de Kashgar, causando 16 muertos.
China acusa de estas cíclicas tensiones a movimientos terroristas que reclaman la independencia de la región, siendo el más destacado de ellos el Movimiento Islámico del Turquestán Oriental (ETIM), que Pekín vincula desde los atentados del 11 de septiembre con Al Qaeda.
Pero organizaciones uigures en el exilio tienen una visión muy diferente del conflicto. Encabezados por activistas como Rebiya Kadeer (exiliada en EEUU y propuesta en varias ocasiones al Nobel de la Paz) acusan a Pekín de utilizar la manida "lucha contra el terrorismo internacional" para reprimir a los uigures y otras poblaciones musulmanas.
La política central de fomento de la emigración de los chinos han a Xinjiang, o la promoción de matrimonios entre éstos y los uigures, son, según estos grupos, pruebas de que China, densamente poblada en el este pero con grandes áreas deshabitadas en el noroeste, busca llevar grandes masas de su población a la zona, con la consiguiente pérdida de la identidad cultural uigur. Al conflicto se une otro importante factor que pesa igualmente en las políticas chinas en Xinjiang.
El omnipresente petróleo
La región es una de las zonas más ricas en recursos energéticos de China, principalmente petróleo y gas natural, además de lugar de paso del crudo de Asia Central a través de los gigantescos oleoductos que unen esa zona con el este del país, más desarrollado y sediento de energía.
EFE | MADRID
6-7-2009 16:28:45
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Qué ocurre en China con los uigures musulmanes?
La violencia entre las etnias china y musulmana sume en el caos a la región de XinjiangMiles de Han, la etnia mayoritaria del país, se echan a las calles de Urumqi con palos y cuchillos contra los uigures, la población autóctona de religión musulmana, por los disturbios del domingo que dejaron 156 muertos
Palos, barras de hierro, garrotes, machetes de artes marciales, bastones, “nunchakos”, picos y palas y hasta cuchillos de cocinero. Armada con cualquier cosa, una muchedumbre enfervorizada y retroalimentada por el odio colectivo se ha echado hoy a las calles de Urumqi, la capital de la región de Xinjiang donde se viven los peores disturbios de China desde la revuelta tibetana del año pasado y la matanza en la plaza de Tiananmen en 1989.
Pero, en esta ocasión, han sido los Han, la etnia mayoritaria en el gigante asiático, la que ha tomado esta ciudad de dos millones de habitantes para atemorizar a los uigures, la población autóctona de Xinjiang que habla una lengua túrquica, profesa el Islam y ansía la independencia de la región.
Esta multitudinaria manifestación, que inundó el centro de la ciudad desde por la mañana hasta bien entrada la tarde, era una reacción contra los disturbios que los uigures protagonizaron el domingo causando 156 muertos y 1.080 heridos. Ese día, su protesta por la muerte de dos trabajadores uigures a manos de sus compañeros Han en una fábrica al sur de China derivó en una violenta batalla campal. Haciendo estallar la frágil convivencia entre ambas etnias, los uigures atacaron y quemaron las casas, tiendas y coches de los Han y la Policía no dudó en disparar sobre los manifestantes.
“Hemos venido aquí para luchar por la paz y para demostrar que los Han no tenemos miedo”, explicaba a ABC Zhang Yu, una joven armada con una larga barra de hierro. A sus 34 años, esta china Han natural de Shenyang, en la provincia de Liaoning, se quejaba de que trabaja en una agencia de viajes desde hace seis meses y el turismo ha caído por el miedo a los atentados de los terroristas islamistas.
“Unidos somos fuertes”, coreaba la muchedumbre, formada por hombres, mujeres, niños, oficinistas enchaquetados y hasta empleados de los hoteles que habían abandonado sus puestos de trabajo para participar en esta salvaje demostración de fuerza de la etnia Han. “Mi hermano, que tenía sólo 17 años, murió el domingo apuñalado por varios uigures”, gritaba rabioso otro joven con lágrimas en los ojos.
Rompiendo los cristales de los restaurantes de comida tradicional de Xinjiang, la multitud avanzaba hacia el barrio uigur enclavado junto al Gran Bazar y la Mezquita de Urumqi. Alrededor de dicha zona, miles de soldados y agentes antidisturbios habían formado varias barreras que, entre gritos y carreras, los manifestantes iban rompiendo hasta que la Policía empezó a lanzar gases lacrimógenos para impedir que penetraran en el barrio uigur.
Atrincherados en sus casas, unos auténticos cuchitriles en medio de estrechos callejones más propios de un zoco árabe, los uigures se encerraban con candados presas del pánico. En estas ratoneras sin escapatoria, familias enteras rezaban a Alá por sus vidas mientras los jóvenes se pertrechaban también con palos a los que habían adherido unos pinchos para repeler la temida invasión Han.
“Necesitamos libertad porque aquí no se respetan los derechos humanos y no podemos decir lo que pensamos ni expresar nuestra religión”, se quejaba Abdusalam, un muchacho de 17 años en paro – como la mayoría de los uigures – que acompañaba a Abdul, otro hombre de 40 años que aseguraba haber perdido a su hijo pequeño. “El domingo por la tarde salió a jugar con otro amigo y ha desaparecido”, sollozaba Abdul, quien teme que su hijo haya muerto porque “la Policía disparaba contra los uigures, niños incluidos, y luego se llevaba los cadáveres en camiones militares”.
Un niño atrapado
Con la tensión creciendo por momentos, uno de los momentos más peligrosos se vivió cuando la multitud creyó haber localizado a un niño de la etnia uigur que había trepado a un árbol. Mientras el pequeño lloraba aterrorizado, la ruidosa turbamulta lo rodeó zarandeando el tronco y arrojándole palos, haciendo temer un brutal linchamiento colectivo. Por suerte para él, varias personas se arriesgaron a defenderlo asegurando que no era uigur, sino Han, y lo rescataron para que fuera salvado por los soldados, muchos de ellos armados con fusiles y metralletas.
La manifestación se había descontrolado hasta tal punto que todo hacía presagiar un baño de sangre. Por ese motivo, el secretario general del Partido Comunista en Urumqi, Li Zhi, se vio obligado a hacer acto de presencia para calmar los exaltados ánimos. Montado sobre el techo de un todoterreno de la Policía y hablando a través de un megáfono, Li Zhi pidió a la multitud que se dispersara pacíficamente. “No podemos destrozar la ciudad ni atacar a los uigures. La culpa no es de ellos, sino de las fuerzas separatistas que actúan desde el extranjero y de Rebiya Kadeer”, proclamó en alusión a la principal heroína de la causa uigur en el exilio.
Sometidos por la fuerte represión del régimen chino, los uigures son ciudadanos de segunda que temen la pérdida de su identidad cultural y no disponen de los mismos derechos que los Han, que han colonizado esta vasta región del oeste de China que tiene tres veces la superficie de España y es rica en petróleo y minerales. Frente a la sociedad armoniosa que propugna Pekín, las abismales diferencias sociales y económicas entre los Han y los uigures continúan encendiendo la mecha del odio interétnico en la China del siglo XXI. Un gigante que aspira a ser la próxima potencia mundial, pero donde su estabilidad es tan artificial que sólo depende de la mano dura del Gobierno.
«Alá es grande, Xinjiang no es China»
Ataviadas con sus tradicionales pañuelos musulmanes, y al más puro estilo palestino, las mujeres hacían un gran alarde de su dolor llorando desconsoladas, gritando mientras se golpeaban el pecho, arrojándose sobre las tanquetas de la Policía y desmayándose en plena calle.
“¡Alá es grande, Xinjiang no es China!”, vociferaban cientos de jóvenes con el puño en alto ante la atónita mirada de las autoridades chinas, sorprendidas por una manifestación tan espontánea que acabó “reventándoles” la excursión que habían planeado para los periodistas.Como la tensión iba en aumento, el Ejército volvió a movilizar a los soldados y agentes antidisturbios que habían vigilado el barrio durante la noche, quienes, con la llegada de los periodistas, acababan de marcharse tras terminar sus tarteras de arroz sobre la calzada. De inmediato, cientos de militares y policías, pertrechados con escudos, garrotes y hasta metralletas, rodearon a los manifestantes uigures, pidiéndoles que se dispersaran pacíficamente e intimidándolos con tres tanquetas con cañones de agua.
Pablo M. Diez | Urumqi (China)
ABC.es
Mundos enfrentados
Era cuestión de tiempo que se produjera la explosión de la latente violencia en la Región Autónoma Uigur de Xinjiang. O Uiguristán, como gustan decir los uigures, musulmanes desde el año 934. En este 17% del territorio chino -tres veces España-, a más de 3.000 kilómetros de Pekín, sus 21 millones de habitantes se reparten en dos mundos que viven permanentemente enfrentados.
Los de etnia han, afines al Gobierno central y dominadores de la vida política y social, han septuplicado su presencia desde 1949, representando ya casi la mitad de la población; en parte gracias al Cuerpo de Producción y Construcción, creado en los años 50 con más de 100.000 militares desmovilizados, que da trabajo a tres millones de han, con un control casi absoluto sobre la economía de la región, a los que se añaden las decenas de miles de militares en activo y sus familias.
Un mundo que no comprende el separatismo, tan contrario a los principios comunistas oficiales del país. Incapaz de entender por qué las etnias minoritarias rechazan el progreso llevado por ellos a la zona.
Enfrente, un pueblo uigur que, al igual que las otras 17 minorías de la región -principalmente kazajos, hui y mongoles-, se siente marginado, explotado y oprimido por Pekín, sólo preocupado de su floreciente costa oriental. Considera que sus derechos humanos no son respetados y que el «mundo armonioso» que reza como lema del 60º aniversario de la llegada al poder del Partido Comunista que se celebrará en octubre es una gran farsa.
Los uigures se ven relegados a un campo pobre, en proceso de desertización, e imposibilitados para salir de un analfabetismo próximo al 30%. Y sin acceso a los fabulosos recursos que sus tierras ancestrales ocultan, todavía sin explotar: el 40% del carbón de toda China, oro, uranio, cobre, plomo, zinc y tungsteno; posibles depósitos inmensos de petróleo; millones de metros cúbicos de gas; y un enorme potencial eólico.
Tapón estratégico ante cualquier intento de invasión, ésta es una zona vital para Pekín, potenciada ahora por ser el corredor comercial y energético con Asia Central y Pakistán. Se ha convertido ya en la primera preocupación de seguridad interna para China y en ejemplo de las grandes amenazas que el extremismo -político y religioso-, el separatismo y el terrorismo le pueden suponer en el futuro.
Ideal.es
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Reclutando militantes en el sur de Tailandia

La guerrilla recluta combatientes en escuelas coránicas del sur de Tailandia
El movimiento separatista islámico en el sur de Tailandia utiliza las escuelas coránicas para reclutar combatientes, si bien la guerrilla no parece tener vínculos con Al Qaeda u otros grupos extranjeros, reveló hoy un nuevo informe.
Los más de 100.000 estudiantes de las madrasas -"pondok" en idioma malayo- forman una cantera de potenciales militantes para la causa rebelde, que en este momento cuenta con entre 1.800 y 3.000 miembros, según un estudio del International Crisis Group (ICG).
En su análisis de las raíces del conflicto musulmán en el sur de Tailandia, donde más de 3.500 personas han muerto desde que los insurgentes retomaron las armas en enero de 2004, ICG apunta que éstos "apelan al nacionalismo malayo y al orgullo del antiguo sultanato de Pattani" para unir a más fieles a su movimiento.
"Dicen a los estudiantes en estas escuelas que su deber como musulmanes es reconquistar su tierra a los infieles budistas", explica la analista de GCI Rungrawee Chalermsripinyorat.
El antiguo sultanato de Pattani, que comprendía las actuales provincias de mayoría musulmana en el sur del país -Yala, Narathiwat y Pattani-, fue absorbido por la budista Tailandia a principios del siglo XX.
Los rebeldes introducen en la guerrilla a los estudiantes más sobresalientes, que son entrenados en campos secretos, mientras que otros son empleados en otras tareas secundarias como la guerra psicológica.
Alumnos menores de 18 años son utilizados como espías, en operaciones de sabotaje o para realizar pintadas a favor de la liberación del sur musulmán.
El informe, de 20 páginas y titulado "Reclutando militantes en el sur de Tailandia", está basado en entrevistas hechas durante 16 meses a profesores y estudiantes.
La violencia en el sur de Tailandia ha sido eclipsada en los últimos dos años por la crisis política que todavía sufre el país, aunque se trata de uno de los conflictos étnicos más sangrientos de la región.
Ataques con armas ligeras, asesinatos y atentados con bomba se suceden casi a diario, pese al despliegue de 31.000 agentes de las fuerzas de seguridad y la declaración del estado de excepción.
Los budistas son el objetivo habitual de la violencia, aunque más de la mitad de las víctimas mortales son musulmanes, considerados por los rebeldes como "colaboradores" de Bangkok.
Además, las denuncias de torturas por parte de los militares tailandesas a sospechosos de terrorismo en las cárceles también alimentan la ira de los independentistas.
El Gobierno de Tailandia trata de fomentar la educación secular, pero sus esfuerzos no obtienen muchos resultado, ya que los insurgentes han asesinado a 115 profesores y quemado 200 escuelas públicas en los últimos cinco años.
ADN.es
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Veinte conflictos actuales donde participan musulmanes
Estos son solo 20 conflictos donde la religión del "Islam" tiene participación en todos ellos


1) Afganistan
2) Bosnia: Serbo cristianos, ortodoxos y Musulmanes.
3) Costa de marfil: Musulmanes, indigenas y Cristianos.
4) Chipre: Cristianos y Musulmanes.
5) Timor Oriental: Cristianos y musulmanes.
6) Indonesia: Provincia de Ambon, entre cristianos y Musulmanes.
7) Cachemira: Hindues y Musulmanes.
8) Kosovo: Musulmanes y cristianos ortodoxos.
9) Region del Kurdistan: Musulmanes atacan a cristianos (Protestantes, Catolicos caldeos y Ortodoxos.)
10) Macedonia: Musulmanes contra cristianos.
11) Oriente medio: Musulmanes VS Judios y Musulmanes VS cristianos (Libano).
12) Nigeria: Musulmanes y cristianos.
13) Pakistan suni y musulmanes chiitas.
14) Filipinas: Cristianos y musulmanes.
15) Chechenia: Musulmanes, cristianos y ortodoxos rusos.
16) Serbia: Provincia de Vojvodina.
17) Armenios- azeries.
18) Tailandia:Budistas y musulmanes en conflicto permanente.
19) Bangladesh: budistas y musulmanes en conflito permanente.
20) Somalia: Musulmanes contra resto del mundos.


1) Afganistan
2) Bosnia: Serbo cristianos, ortodoxos y Musulmanes.
3) Costa de marfil: Musulmanes, indigenas y Cristianos.
4) Chipre: Cristianos y Musulmanes.
5) Timor Oriental: Cristianos y musulmanes.
6) Indonesia: Provincia de Ambon, entre cristianos y Musulmanes.
7) Cachemira: Hindues y Musulmanes.
8) Kosovo: Musulmanes y cristianos ortodoxos.
9) Region del Kurdistan: Musulmanes atacan a cristianos (Protestantes, Catolicos caldeos y Ortodoxos.)
10) Macedonia: Musulmanes contra cristianos.
11) Oriente medio: Musulmanes VS Judios y Musulmanes VS cristianos (Libano).
12) Nigeria: Musulmanes y cristianos.
13) Pakistan suni y musulmanes chiitas.
14) Filipinas: Cristianos y musulmanes.
15) Chechenia: Musulmanes, cristianos y ortodoxos rusos.
16) Serbia: Provincia de Vojvodina.
17) Armenios- azeries.
18) Tailandia:Budistas y musulmanes en conflicto permanente.
19) Bangladesh: budistas y musulmanes en conflito permanente.
20) Somalia: Musulmanes contra resto del mundos.
Enfrentamientos religiosos de Nigeria (Alianza de Civilizaciones)
Los disturbios entre clanes musulmanes y cristianos en Jos han comenzado por unas reñidas elecciones locales en medio de acusaciones de fraude. Sin embargo, no es la primera vez que esto sucede en Nigeria, el país más poblado de África, dividido en unos 200 grupos étnicos distintos, con un pasado reciente jalonado por numerosos disturbios de corte religioso y étnico:
* Año 2000: Miles de personas son asesinadas en el norte del país cuando la población no islámica se levantó contra la instauración de la sharía, la instransigente ley tradicional islámica, en el estado norteño de Kaduna.
* Septiembre de 2001: Violencia entre cristianos y musulmanes en la ciudad de Jos al término de la oración de los musulmanes. Incendio de iglesias y mezquitas. Más de 1000 personas pierden la vida, según datos del gobierno del estado central de Plateau.
* Noviembre de 2002: Nigeria decide abandonar el concurso de Miss Mundo en Abuya. Al menos 215 muertos mueren en Kaduna después de que un periódico publicara en un artículo que probablemente el profeta Mahoma se casaría con cualquiera de las concursantes si viviera en nuestros días.
* Mayo de 2004: Cientos de personas, en su mayoría musulmanes de la etnia fulani, son asesinados por la milicia cristiana Tarok en la ciudad de Yelwa, en el centro de Nigeria. Los supervivientes confirmaron que enterraron a unas 630 personas. La policía confirmó también cientos de muertos. En la populosa ciudad de Kano se producen sangrientos enfrentamientos entre milicias musulmanas y cristianas. Los líderes religiosos confirmaron la muerte de entre 500 y 600 personas, cristianos en su mayoría.
* Febrero de 2006: Tras una semana de disturbios religiosos mueren 157 personas. La violencia comenzó en la ciudad de Maiduguri, al noreste del país, tras la publicación en Dinamarca de las viñetas que parodiaban al profeta Mahoma. Los actos de venganza se extendieron al sur del país.
* Septiembre de 2008: Cinco bombas sincronizadas causan 22 muertos y decenas de heridos en India.
Cinco bombas que explotaron de manera sincronizada en varios mercados abarrotados de la capital de India, Nueva Delhi, causaron este sábado 22 muertos y al menos 90 heridos, en unos ataques reivindicados por un grupo islamista.
La policía aseguró haber hallado y desactivado otros cuatro artefactos que no explosionaron, uno de ellos colocado en la Puerta de la India, uno de los mayores monumentos del país y uno de los principales reclamos turísticos de la capital.
El grupo de los Muyaidines Indios reivindicó los atentados. “En el nombre de Alá, los Muyaidines Indios volvieron de nuevo. Hagan lo que quieran. Deténgannos si pueden”, advirtió el grupo en un correo electrónico enviado minutos antes de la primera explosión, sobre las 18H30 (13H00 GMT).
Poco se conoce sobre los orígenes de este grupo, que ya se atribuyó el atentado que en julio causó 45 muertos en un centro comercial ubicado en la ciudad de Ahmedabad (oeste).
Los servicios de inteligencia sospechan que el grupo puede estar compuesto por miembros de otras organizaciones islamistas prohibidas por el gobierno en los últimos años, como el Movimiento de Estudiantes Islámicos de India.
Tras los atentados en Nueva Delhi, se decretó la alerta máxima en todo el país, extremándose las medidas de seguridad en aeropuertos, estaciones de tren y centros urbanos.
La policía levantó puestos de control en los accesos a la capital y tropas paramilitares empezaron a patrullar las calles.
Las fuerzas de seguridad cerraron el servicio de metro y comenzaron la búsqueda de explosivos en cines y teatros, informaron testigos. También trataron de dispersar las concentraciones de gente ante el temor de nuevas explosiones.
Las cinco bombas, de diversa intensidad y colocadas en diferentes puntos del centro de Nueva Delhi, explotaron en un intervalo de 45 minutos.
Dos de los artefactos explotaron en la céntrica Connaught Place, una majestuosa plaza compuesta por diferentes anillos donde se concentran cientos de comercios. Allí se encontraron otras dos bombas que pudieron ser desactivadas a tiempo.
Otro barrio comercial, Greater Kailash, fue escenario de otras dos explosiones y la policía aún buscaba supervivientes bajo los escombros ocasionados por las potentes deflagraciones.
“El hecho de que las explosiones ocurrieran en mercados muy concurridos en un sábado indica la cruel intención de causar el máximo número de víctimas y daños”, denunció el ministro del Interior, Shivraj Patil.
Desde hace tres años, India es escenario de potentes atentados. El más mortífero fue el ocurrido en Bombay (oeste) en julio de 2006 y que causó 186 muertos.
En Nueva Delhi, tres atentados atribuidos a islamista apoyados por Pakistán mataron a 66 personas en 2005 y otras 14 en 2001. Pakistán siempre negó vínculos con los terroristas.
El nuevo presidente de Pakistán, Asif Ali Zardari, condenó este sábado los atentados.
“El pueblo y el gobierno de Pakistán comparten el dolor de las víctimas y sus seres queridos”, dijo el viudo de Benazir Bhutto en un comunicado, en el que condenó “cualquier acto de terrorismo perpetrado en cualquier parte del mundo”.
El gobierno británico recordó que los “ataques indiscriminados” de India “recuerdan la amenaza del extremismo violento”, según el ministro de Relaciones Exteriores, David Miliband.
* Noviembre de 2008: Enfrentamientos entre musulmanes y cristianos se lleva la vida de al menos 400 personas.
Abuja. Nigeria. DPA. EFE.- Los enfrentamientos entre musulmanes y cristianos de distinta adscripción política, que estalló el pasado viernes en Jos, la capital del estado de Plateau, en el centro de Nigeria, ha dejado cientos de muertos y heridos y forzado a miles de personas a huir A falta de datos oficiales, varios periódicos locales señalaban en sus ediciones de hoy que los muertos superaban los 150, pero otras fuentes, entre ellas la Cruz Roja, han ido elevando ese número durante la jornada hasta 400, al tiempo que calculaban que 7.000 personas se han visto obligadas a huir hacia otras regiones.
Al menos 367 cadáveres fueron llevados a la mezquita central de Jos, capital del estado nigeriano de Plateau, tras los enfrentamientos entre cristianos y musulmanes ocurridos entre el viernes y el sábado, informó hoy una organización de asistencia islámica. El portavoz de policía Bala Kasim habló de un “enorme número de muertos”, sin precisar cuántos. Además de los cadáveres musulmanes que yacen en la mezquita, también hubo víctimas entre la población cristiana. La Cruz Roja nigeriana estima que al menos 10.000 personas han huido de la violencia.
Muchos indicios apuntan a que el trasfondo de los combates no sólo se halla en el retraso en la publicación de los resultados electorales y las acusaciones de manipulación, sino en las tensiones étnicas y religiosas.
“¿Si se trata de un conflicto político, por qué atacaron iglesias y a clérigos y no instituciones políticas ni a políticos?”, se pregunta el arzobispo Ignatius Kaigama, presidente de la sociedad cristiana de Nigeria. En su opinión, los ataques estaban “cuidadosamente planeados”.
La policía decretó un toque de queda de 24 horas. Por las calles de Jos patrullan unidades del Ejército para evitar más disturbios. Entre el viernes y el sábado fueron detenidos más de 2.000 presuntos alborotadores, muchos de los cuales iban armados. Según informa el diario Vanguard, algunos de ellos eran jóvenes de la vecinas regiones de Bauchi y Gombe.
Los enfrentamientos comenzaron el viernes al término de los comicios. Cuando se demoró el anuncio de los resultados, simpatizantes de la oposición temieron que se cometiera fraude, por lo que iniciaron disturbios en la ciudad. Según los medios, fueron incendiadas casas, iglesias y mezquitas. El sábado hubo combates callejeros con las fuerzas de seguridad. La Comisión Electoral anunció el sábado la victoria del gubernamental Partido Popular Democrático en 16 de las 17 comunas. La agrupación es apoyada por la población cristiana. El Partido Popular Nigeriano, al que votan los musulmanes, cuestionó los resultados.
Crisol de etnias
En Nigeria coexisten 250 grupos étnicos que le dan al país una gran diversidad. El grupo étnico dominante de la región norte es el Hausa-Fulani, de los cuales una gran mayoría son musulmanes. La etnia Yoruba predomina en sur, donde más de la mitad son cristianos y cerca de un cuarto, musulmanes. El grupo predominantemente cristiano Igbo es el grupo étnico más grande del sudeste. Jos es escenario desde hace años de muchas tensiones entre los habitantes cristianos y musulmanes.
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Disturios en la India y quema de iglesias
Disturbios en India se extienden con quema de iglesias
BHUBANESWAR, India (Reuters) - Turbas hinduistas asaltaron una iglesia el jueves y se enfrentaron con cristianos en el este de India, informó la policía, mientras las autoridades intentan controlar la espiral de violencia religiosa en la región.
Esta semana, bandas hinduistas han destruido más de una decena de iglesias y atacado a cristianos en el estado oriental de Orissa después del asesinato de un líder hindú en el distrito de Kandhamal, una zona tribal en la que los misioneros cristianos han estado activos desde hace años.
Hasta ahora, las órdenes de disparar a la policía y los toques de queda no han conseguido controlar la violencia, en la que han muerto al menos 11 personas.
El jueves se establecieron comités de paz en los pueblos para acercar a los líderes comunitarios a la mesa de negociación, pero los cristianos en muchos pueblos dijeron que los ataques han sido peores de lo que ha dicho el Gobierno.
La policía desplegó más de 3.000 agentes en las calles el jueves, pero no pudo evitar el asalto al menos a una iglesia. Medios locales dijeron que hasta cuatro iglesias fueron atacadas.
"La policía está actuando en varias zonas ahora," dijo a Reuters Gopal Chandra Nanda, jefe de policía de Orissa.
Las imágenes de televisión mostraron a multitudes armadas con palos levantando barricadas en las calles y otras atacando iglesias. Otros grupos armados con arcos, flechas y hachas han atacado hogares cristianos, sacando a las mujeres y niños. Cientos de personas han huido a bosques y colinas cercanas, según las autoridades.
"Momentos después de pasar por un pueblo cristiano, la gente lo incendió y todo acabó en unos minutos," dijo un oficial de policía que pidió no ser identificado, hablando desde el distrito de Kandhamal, el más golpeado por la violencia.
La Constitución de India es laica, pero la mayoría de sus más de 1.000 millones de habitantes son hindúes. Alrededor del 2,5 por ciento de los indios son cristianos, pero en la zona de Kandhamal, donde viven unas 650.000 personas, más del 20 por ciento de sus habitantes, que son sobretodo tribus, son cristianos conversos.
La violencia religiosa ha sacudido las regiones tribales de Orissa desde hace años, con hindúes y cristianos luchando por las conversiones. Mientras que los grupos hindúes acusan a los sacerdotes cristianos de sobornar a las tribus pobres y a los hindúes de castas bajas para que cambien su fe, éstos responden que están deseosos de cambiar de religión para huir del rígido sistema de castas.
La violencia contra los cristianos en Orissa ha sido condenada por el Papa Benedicto XVI, al igual que el asesinato de un líder hindú.
Por Jatindra Dash
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BHUBANESWAR, India (Reuters) - Turbas hinduistas asaltaron una iglesia el jueves y se enfrentaron con cristianos en el este de India, informó la policía, mientras las autoridades intentan controlar la espiral de violencia religiosa en la región.
Esta semana, bandas hinduistas han destruido más de una decena de iglesias y atacado a cristianos en el estado oriental de Orissa después del asesinato de un líder hindú en el distrito de Kandhamal, una zona tribal en la que los misioneros cristianos han estado activos desde hace años.
Hasta ahora, las órdenes de disparar a la policía y los toques de queda no han conseguido controlar la violencia, en la que han muerto al menos 11 personas.
El jueves se establecieron comités de paz en los pueblos para acercar a los líderes comunitarios a la mesa de negociación, pero los cristianos en muchos pueblos dijeron que los ataques han sido peores de lo que ha dicho el Gobierno.
La policía desplegó más de 3.000 agentes en las calles el jueves, pero no pudo evitar el asalto al menos a una iglesia. Medios locales dijeron que hasta cuatro iglesias fueron atacadas.
"La policía está actuando en varias zonas ahora," dijo a Reuters Gopal Chandra Nanda, jefe de policía de Orissa.
Las imágenes de televisión mostraron a multitudes armadas con palos levantando barricadas en las calles y otras atacando iglesias. Otros grupos armados con arcos, flechas y hachas han atacado hogares cristianos, sacando a las mujeres y niños. Cientos de personas han huido a bosques y colinas cercanas, según las autoridades.
"Momentos después de pasar por un pueblo cristiano, la gente lo incendió y todo acabó en unos minutos," dijo un oficial de policía que pidió no ser identificado, hablando desde el distrito de Kandhamal, el más golpeado por la violencia.
La Constitución de India es laica, pero la mayoría de sus más de 1.000 millones de habitantes son hindúes. Alrededor del 2,5 por ciento de los indios son cristianos, pero en la zona de Kandhamal, donde viven unas 650.000 personas, más del 20 por ciento de sus habitantes, que son sobretodo tribus, son cristianos conversos.
La violencia religiosa ha sacudido las regiones tribales de Orissa desde hace años, con hindúes y cristianos luchando por las conversiones. Mientras que los grupos hindúes acusan a los sacerdotes cristianos de sobornar a las tribus pobres y a los hindúes de castas bajas para que cambien su fe, éstos responden que están deseosos de cambiar de religión para huir del rígido sistema de castas.
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Por Jatindra Dash
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La India islámica no tolera la convivencia

Efervescencia en la India islámica
NUEVA DELHI. Varios miles de personas, casi 350 mil, marcharon ayer en el estado indio de Cachemira alzando banderas verdes del Islam y clamando por “libertad”.
La última gran manifestación de este tipo, en contra del hinduismo, tuvo lugar en la norteña ciudad de Srinagar (capital del estado de Cachemira, en disputa con el Islam desde la independencia india) hace décadas.
Quienes llevan a cabo estas protestas intentan exigir a las Naciones Unidas la aplicación del derecho de autodeterminación para la región, cuya mayoría es musulmana, y que se halla dividida entre India y Pakistán, litigio del que ya floreció una guerra en aquel paraíso himalayo.
El dato no deja de ser relevante: India y Pakistán son países que poseen armas nucleares. Más aún llama la atención que en India, en donde la libertad de culto ha existido desde los últimos 2.000 años (hinduistas, budistas, jainistas y sighs han convivido sin mayores problemas), la parte islámica reclame “libertad, siendo que es la única minoría religiosa que no toleró la convivencia (libertad religiosa) y hoy pide a gritos independencia de India, quedarse con Cachemira.
“Queremos demostrar al mundo que nos oponemos a la ocupación de Cachemira de parte de la India”, dijo el líder separatista Shabir Shah.
“La gran manifestación de hoy es un referéndum que muestra que Cachemira quiere un inalienable derecho a la autodeterminación”, dijo a su vez Mirwaz Umar Farooq, presidente de la Conferencia de Todos los Partidos Hurriyat.
En definitiva, la dogmática razón islámica no tolera las prácticas del hinduismo en el mismo territorio.
Cuando India logró su independencia del Reino Unido en 1947, sus territorios de población de mayoría musulmana se segregaron para constituir el estado de Pakistán. La excepción fue el principado de Cachemira: su maharajá (un príncipe) pidió ayuda a India, que accedió a ello a condición de que el territorio pasase a formar parte de su jurisdicción.
Acuerdo nuclear Washington-Delhi
Por su parte, los planes de cooperación nuclear entre Washington y Nueva Delhi están bajo escrutinio debido al levantamiento de una prohibición global de venta de materiales nucleares civiles al país asiático.
Esa decisión deberá ser adoptada por el Grupo de Proveedores nucleares (NSG en inglés) de 45 países, y su dispensa ayudaría a India a finalizar un acuerdo nuclear con Estados Unidos.
El NSG, del que forman parte China, Rusia y EE.UU., fue establecido en 1975 con el fin de impedir que exportaciones de materiales nucleares con fines pacíficos fueran utilizadas en programas militares.
El Organismo Internacional de Energía Atómica de Naciones Unidas, avala el acuerdo, que, según el Gobierno indio, es vital para atender el fuerte crecimiento de su economía.
Leonardo Lerena
Ciudadano Diario.com
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Activismo islámico en España
Cerca de un millón de los habitantes de España son de confesión musulmana. Aunque mayoritariamente integrados en el país, la creciente presencia del activismo islámico exige una mayor implicación de los poderes públicos en la gestión del islam español.El islam español se encuentra en un proceso de profunda transformación como consecuencia del creciente número de inmigrantes musulmanes llegados al país en los últimos años. Los conversos españoles, promotores del proceso de institucionalización de las comunidades musulmanas en España y defensores de una lectura del islam más adaptada a la realidad europea, están paulatinamente perdiendo cotas de poder en beneficio de asociaciones más conservadoras inspiradas en el ideario político-religioso de los Hermanos Musulmanes y en la ortodoxia del wahabismo saudí. Como en el resto de Europa, el activismo islámico gana cada vez más adeptos.
El incremento de los flujos migratorios en España y su cercanía al Magreb han producido un aumento considerable de la población musulmana en los últimos 10 años. La cuantificación de la misma es tarea ardua y compleja. A 1 de enero de 2007 había 715.477 residentes legales en España procedentes de países de mayoría musulmana. Si a ello se une la cifra de musulmanes nacionalizados españoles, conversos y emigrantes ilegales, la población de confesión musulmana residente en España podría acercarse al millón de personas, lo que supone aproximadamente un 20 por cien de la población extranjera residente en España.
El principal colectivo está formado por los nacionales de Marruecos, que constituyen más de un 70 por cien del total de musulmanes residentes en España. Le siguen en importancia los nacionales de Argelia, Pakistán, Irán, Líbano, Siria, Egipto y Túnez. La mayor parte de los inmigrantes de origen marroquí y argelino son hombres que han emigrado a España en los últimos 15 años para trabajar en el campo y en la construcción, buscando una mejora de sus condiciones de vida.
Junto al colectivo de origen marroquí, existe una comunidad de musulmanes provenientes de diversos países de Oriente Próximo (Líbano, Siria, Jordania, Palestina y Egipto) que se instaló en España a finales de los años setenta y durante la década de los ochenta tras abandonar sus países por motivos religiosos o políticos. Muchos de ellos fueron becados por el gobierno español para realizar sus estudios en España. Se casaron con ciudadanas españolas y adquirieron la nacionalidad española. Suelen desarrollar su actividad profesional en el campo sanitario o comercial y gozan de un buen nivel de vida. Se han integrado sin problemas en la sociedad española, aunque siguen manteniendo relación con sus países de origen.
Los españoles conversos
Un tercer grupo representativo de musulmanes es el formado por los españoles conversos, que suponen el dos por cien de la comunidad musulmana en España. La mayoría de ellos proviene de movimientos radicales de izquierda, sobre todo de Andalucía y Cataluña, y su primer contacto con el islam se realiza generalmente a través del sufismo. Son comunidades muy activas que pretenden recuperar el pasado islámico de Al Andalus. Consideran que los ocho siglos de presencia musulmana en el sur de España hacen que el islam forme parte de la identidad española. Por ello, promueven iniciativas para recuperar el pasado islámico y potenciar la cooperación entre España y el mundo árabe.
Entre las organizaciones de conversos destaca el movimiento Morabitum, cuyo líder espiritual es el converso escocés Ian Dallas, conocido también como Sheik Abdelkader al Morabit, residente en Suráfrica. En España su principal comunidad está radicada en Granada, en la mezquita de El Albaicín. También tiene seguidores en Barcelona y Mallorca.
Los conversos españoles han desempeñado un papel fundamental en la institucionalización del islam en España, habiendo copado los principales puestos de responsabilidad de las asociaciones que representan a los musulmanes del país y, muy especialmente, en la Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas (Feeri). No obstante, su influencia ha decaído en los últimos años debido al aumento del número de inmigrantes musulmanes y a la mayor implicación de ciertos gobiernos extranjeros en la gestión de las asociaciones.
La institucionalización del islam en España
La Constitución española de 1978 supuso un profundo cambio en la tradicional actitud del Estado ante el hecho religioso, al consagrar los derechos de igualdad y libertad religiosa en su artículo 16. Se ponía así fin a la confesionalidad católica del Estado español. Una ley orgánica de 5 de julio de 1980 sobre libertad religiosa desarrolló el precepto constitucional y estableció la posibilidad de que el Estado pudiera adoptar acuerdos de cooperación con distintas confesiones religiosas. En virtud de esta ley, el 29 de abril de 1992 se firmó un acuerdo de cooperación con las asociaciones musulmanas que sería aprobado por el Parlamento el 10 de noviembre.
Este acuerdo trató de configurar una estructura representativa para articular las reivindicaciones de la comunidad musulmana. Al no existir en el islam suní el concepto de iglesia como estructura jerárquica, los diversos colectivos musulmanes se agrupan en asociaciones religiosas que no tienen relaciones de dependencia jerárquica con ninguna otra entidad religiosa superior. En el caso español, las primeras asociaciones musulmanas surgen a partir de 1968 en Ceuta y Melilla. En 1971, Riay Tatary, médico de origen sirio, nacionalizado español y cercano al ideario de los Hermanos Musulmanes, fundó la Asociación Musulmana de España con la intención de agrupar a las distintas asociaciones.
La llegada de la democracia coincide con la aparición de las primeras tensiones en el seno del colectivo musulmán. En 1979 el converso español Antonio Machordom crea la Comunidad Musulmana de España, que reúne a un grupo de conversos descontentos con la gestión de Tatary. Es el primer episodio de una larga rivalidad -que se mantiene hoy- entre comunidades de diversa orientación y adscripción ideológica por hacerse con la representación de los musulmanes.
En esta época aparecieron también los primeros oratorios habilitados por los colectivos de emigrantes para celebrar los ritos musulmanes. Su creciente presencia despertó el interés de algunos países musulmanes. Marruecos creó en 1986 la Asociación Al Umma para integrar a los inmigrantes de esta nacionalidad que llegaban a España. Arabia Saudí y Kuwait promovieron en 1989 la apertura de una delegación en Madrid del Consejo Continental Europeo de Mezquitas. En septiembre de 1989 se fundó la Feeri, que agrupaba a las 15 principales asociaciones existentes en ese momento en España. Al frente de la misma estaba un converso español, Mansur Escudero, que lideró la federación hasta 2002.
La unión del movimiento islámico español duró muy poco. Las diferencias personales entre los dos principales líderes, Escudero y Tatary, no tardaron en aparecer. En marzo de 1990, la organización de Tatary, La Asociación Musulmana de España, decidió abandonar la federación. Poco después, en abril de ese mismo año, Tatary promovió la creación de una nueva federación a la que denominará Unión de Comunidades Islámicas de España (Ucide). El acuerdo de cooperación, firmado en abril de 1992, crea la Comisión Islámica de España (CIE), que integra las dos federaciones, como único interlocutor válido de la comunidad musulmana ante la administración, a través de la cual deben plantearse y negociarse las reivindicaciones de los musulmanes y el desarrollo de los derechos recogidos en el acuerdo.
Dieciséis años después de la firma de los acuerdos de cooperación entre el Estado español y la comunidad musulmana, Ucide y Feeri siguen dominando la representación de la comunidad musulmana en España, aunque sólo integran al 70 por cien de las cerca de de las 300 asociaciones islámicas registradas oficialmente en el ministerio de Justicia. Se estima, además, que existen unas 200 asociaciones que no se han inscrito y que actúan como asociaciones culturales y clubes sociales, lo que les permite evadir el control de la administración. Ello supone que la representatividad de la CIE como única interlocutora ante el Estado ha disminuido considerablemente en los últimos años.
Tampoco existe un verdadero censo de mezquitas y lugares de culto para los musulmanes. La dirección general de Asuntos Religiosos del ministerio de Justicia estima que existen unos 450 lugares de culto censados en España. Sólo una docena son mezquitas propiamente dichas. El resto son pequeños oratorios instalados en pisos, garajes e incluso locales abandonados que carecen de cualquier licencia. El importante aumento de la población inmigrante de confesión musulmana en los últimos años ha provocado la proliferación de este tipo de oratorios, donde no es difícil encontrar imanes con escasa formación portadores de un discurso que dificulta la integración de sus feligreses. Fuentes de la policía española elevan la cifra total de lugares de culto a 600, de los que un 10 por cien propagaría ideas difícilmente compatibles con la integración de los inmigrantes musulmanes.
La Ucide es hoy la federación con mayor número de asociaciones, 160, repartidas por la geografía española, aunque su principal base se encuentra en Madrid. Tatary sigue al frente de la federación, que carece de un sistema de elección democrática de sus dirigentes. Sus detractores le acusan de haber inflado artificialmente el número de asociaciones integradas y critican su papel de interlocutor ante la administración, al compartir la secretaría general de la CIE. La mezquita Abu Bakr del barrio de Tetuán en Madrid sigue siendo el principal centro de culto.
La Feeri ha sido tradicionalmente la organización que agrupaba a los conversos españoles, aunque ha experimentado importantes cambios como consecuencia de la presencia de un número creciente de inmigrantes y de la mayor implicación de ciertos gobiernos extranjeros en la gestión de algunas de sus asociaciones. Hoy cuenta con 58 asociaciones. En sus inicios, la Feeri estaba controlada por conversos españoles pertenecientes a la organización Junta Islámica, liderada por Escudero.
Países como Marruecos, con estrechos lazos con las asociaciones de musulmanes de Ceuta y Melilla integradas en esta federación, y la propia Arabia Saudí, a través de la Liga Mundial Islámica, han apoyado económicamente la Feeri. Especial mención debe hacerse a Arabia Saudí, que financió en 1992 la mezquita de Ibn Khatab, conocida como la mezquita de la M-30, considerada la más grande de Europa. En ella tiene su sede el Centro Cultural Islámico de Madrid, la principal asociación integrada en la Feeri.
Los conversos españoles han ido perdiendo poder en el seno de la Feeri. El último presidente converso, Félix Herrero, fue destituido por la asamblea general de la federación en noviembre de 2007 al intentar modificar el estatuto de la CIE en beneficio de la Ucide de Tatary. La asamblea de la Feeri eligió como presidente a Mohamed Hamed Ali, ciudadano español de origen marroquí con muy buena relación con las autoridades de Marruecos. En los últimos cinco años han nacido federaciones en Cataluña, donde cabe destacar la labor que realiza el Consejo Islámico Cultural, que agrupa a 75 asociaciones islámicas, en Baleares, Valencia, Madrid o Ceuta. Estas federaciones han solicitado, sin éxito, su inclusión en la CIE. El principal órgano de interlocución del Estado con las asociaciones musulmanas está paralizado por las rencillas internas y la aparición de nuevas asociaciones que carecen de representación en el mismo.
El activismo político en España
Para poder analizar correctamente los distintos movimientos islamistas con presencia en España, es necesario actualizar conceptualmente el término "islamista". Siguiendo la terminología del International Crisis Group (ICG), el término "islamismo" debe ser entendido como sinónimo de activismo islámico; es decir, la afirmación y la promoción activa de creencias, prescripciones, leyes y políticas de carácter islámico. Desde esta perspectiva, cabe destacar la existencia de tres grandes corrientes que tienen en común fundar su activismo sobre las tradiciones y enseñanzas del islam. Se trata de movimientos y organizaciones que comparten principios religiosos y referencias textuales, aunque no objetivos ni comportamientos. Parten de diagnósticos distintos sobre la situación de la sociedad musulmana y ofrecen también soluciones distintas.
La primera corriente puede ser calificada de islamismo político, en la medida que incluye a los movimientos que dan prioridad a la acción política, que buscan el poder a través de la participación en las instituciones y que -rasgo característico- se constituyen en partidos políticos. Este tipo de movimientos suele dar prioridad en Europa al proselitismo religioso, aunque también promueve la participación de las comunidades musulmanas en la vida política y social europea. En España destacan los Hermanos Musulmanes y el movimiento islamista marroquí Justicia y Espiritualidad.
La Asociación de los Hermanos Musulmanes (HH MM), creada en 1928 en Egipto por Hassan al Banna, constituye el origen doctrinal del islamismo moderno. La influencia de los HH MM se extiende por todo el mundo islámico y también por Europa a través de las diversas secciones nacionales de la Federación de Organizaciones Islámicas en Europa (FOIE), con sede en Reino Unido y presidida por Ahmed al Rawi, quien pertenece de pleno derecho al órgano ejecutivo de la organización central de los HH MM de Egipto. Sin embargo, más que una internacional política propiamente dicha, los HH MM constituyen, ante todo, una escuela de pensamiento.
El aumento de la inmigración musulmana en Europa llevó al movimiento a considerar el territorio europeo como Dar al Islam o tierra del islam, por ello defienden la aplicación de la sharia a título personal para aquellos musulmanes residentes en Europa. Para facilitar dicha labor, la organización cuenta con una instancia de derecho musulmán vinculada con la FOIE, llamada el Consejo Europeo por la Fatua y la Jurisprudencia, que dirige desde Qatar el jeque egipcio Yusuf al Qaradawi. Este Consejo realiza una interpretación de la ley islámica en función de lo que se llama la "jurisprudencia de las minorías", prevista para aquellos países donde el islam no es mayoritario.
En España, la organización esta representada por la Asociación Musulmana de España, que forma parte de una corriente interna de los HH MM denominada Vanguardia Islámica. Dirigida por el ciudadano sirio Isam al Attar, Vanguardia Islámica tiene su sede en la ciudad alemana de Aquisgrán. Suele reclutar a sus miembros en gremios y colectivos de alto nivel cultural y económico, y actúan bajo la cobertura de asociaciones de tipo cultural y religioso. Las asociaciones musulmanas que dependen ideológicamente del movimiento se distribuyen, sobre todo, en Andalucía, Valencia y Madrid. Destacan por su representatividad, la mezquita de la Comunidad Islámica de Valencia, el Centro Islámico de Granada y la Asociación Al Manar de Ceuta. En Madrid, destacan las mezquitas de Tetuán y Estrecho.
Los HH MM persiguen activamente su implantación en la vida pública del país. Su objetivo es ampliar el espacio del islam en la sociedad. Por ello, promueven la participación en actividades sociales, culturales y políticas, buscan la colaboración con las autoridades de cada país y aspiran a ser reconocidos como interlocutores del Estado, ofreciéndose a ejercer de intermediarios sociales en aquellos barrios donde están más implantados. Sin embargo, esta intermediación se ofrece a partir de una premisa básica: la afirmación de la identidad sobre una base político-religiosa. En este sentido, consideran que los residentes o ciudadanos de origen musulmán sólo alcanzarán el respeto de las sociedades en las que viven mediante su identificación como musulmanes.
La creciente presencia de inmigrantes marroquíes en España ha provocado que el principal movimiento islamista marroquí, Justicia y Espiritualidad, se convierta en uno de los principales actores islamistas en el país. Se trata de un movimiento religioso y social fundado por el jeque Abdesalam Yasin que, si bien tiene una clara dimensión política, nunca ha sido reconocido como partido por el régimen marroquí, a diferencia de otras formaciones islamistas como el Partido para la Justicia y el Desarrollo, que hoy cuenta con una amplia representación en el Parlamento marroquí. Justicia y Espiritualidad no reconoce la legitimidad religiosa de la monarquía marroquí y no oculta su objetivo de modificar la naturaleza del Estado marroquí a través de la acción política. En Marruecos cuenta con una implantación significativa en las grandes ciudades y se estructura alrededor de unas 700 asociaciones que cubren ámbitos tan variados como el asistencial, educativo, deportivo, cultural o político.
Justicia y Espiritualidad ha ido ampliando en los últimos años su presencia entre la comunidad inmigrante marroquí en España, aprovechándose de que un buen número de comunidades de origen marroquí han quedado fuera del proceso de institucionalización del islam en España. Su principal organización en el país es la Asociación Onda, que preside Mohamed Butarbuch. Su sede está en la localidad madrileña de Getafe y posee delegaciones en Barcelona, Cartagena, Mallorca y Granada. Sus principales lugares de culto son las mezquitas Al Istakama y Al Falah, ambas en Getafe. Sus actividades se centran principalmente en dar apoyo a la comunidad marroquí en España y sus miembros mantienen un perfil bajo para evitar la infiltración de los servicios de seguridad marroquíes, a los que preocupa la creciente presencia de este movimiento entre las comunidades marroquíes en territorio español. Pese a ello, uno de sus miembros, Ahmed el Hazem, presidente de la comunidad musulmana de Villaverde Alto, fue elegido vocal de la Feeri en las elecciones de noviembre de 2007.
Activismo religioso
La segunda corriente está representada por el activismo religioso, concentrado en la predicación para reforzar la fe, preservar la cohesión de la comunidad musulmana y defender el orden moral que la sostiene. En Europa estos movimientos buscan la creación de comunidades aisladas de su entorno y rechazan la integración en la vida política y social de los países donde ejercen su proselitismo religioso. En España destaca la presencia de los misioneros del movimiento Tabligh y los predicadores salafistas.
El movimiento Tabligh fue fundado por Nawlana Mohamed Ilyas en 1927 en India. Posteriormente, se asentó en Pakistán, donde inició su trabajo de divulgación y captación de adeptos en el ámbito internacional. El Tabligh es hoy una de las organizaciones islámicas transnacionales más importantes, presente en más de 100 países y que se caracteriza por impartir una doctrina que tiene como objetivo la reislamización de la comunidad musulmana desde su base, con planteamientos muy sencillos y rígidos basados en la imitación de la vida del profeta. Su principal actividad es la predicación.
En España, los miembros del Tabligh son sobre todo de origen marroquí y pakistaní, y cuentan con un número importante de mezquitas que controlan directa o indirectamente. Fuentes policiales consideran que la organización cuenta con, al menos, 2.000 miembros distribuidos en diversas ciudades (Badajoz, Sevilla, Granada, Barcelona, Valencia y Madrid), desde donde se desplazan a otras ciudades. En Madrid, realizan sus labores de proselitismo en la mezquita de la calle Peña de Francia y en la de la M-30.
En principio, se trata de un movimiento que rechaza de forma explícita la violencia para la consecución de sus objetivos. No obstante, pretenden organizar a los musulmanes en comunidades separadas, sin ningún tipo de relación con el mundo europeo no musulmán, propagando una conducta segregacionista. Por otra parte, el hecho de tener su dirección y sede principal en Pakistán, a donde viajan muchos de sus seguidores para completar su formación, ha propiciado que grupos radicales aprovechen la estructura y los desplazamientos de los miembros del Tabligh para facilitar su tránsito por Europa y recibir formación militar en ese país.
Los responsables de la organización han adoptado una serie de medidas en los últimos años para evitar que el movimiento sea manipulado por los extremistas. En todo caso, se han dado casos en los que miembros del Tabligh en España terminaron incorporándose a organizaciones extremistas. Hamed Abderrahman Ahmed, único preso español en Guantánamo, perteneció al Tabligh antes de desplazarse a Afganistán. Del mismo modo, Aziz el Bakri, joven marroquí de 27 años que perdió la vida en Ramadi (Irak) en abril de 2003, también perteneció al movimiento antes de caer en manos de los reclutadores salafistas.
La emergencia del salafismo reformista en España es un fenómeno relativamente reciente. Los salafistas llegan a España, como al resto de Europa, en el momento de la emergencia del Frente Islámico de Salvación (FIS) en Argelia. Su influencia se ha propagado a través de la diáspora argelina. La estructura descentralizada y segmentada del movimiento salafista, el control policial y el escaso número de musulmanes de segunda generación en España explican que carezcan de mezquitas o centros islámicos bien identificados. Su principal zona de influencia se sitúa en la costa de Cataluña, más concretamente, en las comarcas del Penedés y el Maresme, donde los imanes salafistas atraen a los inmigrantes recién llegados y han conseguido implantarse entre los jóvenes desempleados de la región, principalmente marroquíes y nacionales de los países subsaharianos.
Por otra parte, destacados imanes salafistas europeos visitan de forma regular ciertas mezquitas como la de la Comunidad Islámica de Valencia o la de la calle Estrecho de Madrid, donde dan charlas religiosas y realizan labores de proselitismo. Estos imanes cuentan con un importante apoyo por parte de Arabia Saudí, que concede anualmente becas para que jóvenes europeos estudien en la Universidad Oumm al Qora en Medina. Además, los centros islámicos gestionados por la Liga Mundial Islámica suelen estar en manos de clérigos que predican un islam rigorista muy cercano al salafismo. El número de seguidores del salafismo en España está creciendo, al igual que en el resto de Europa. Han inundado la red de páginas web que se declaran estrictamente apolíticas, en las que son frecuentes las consultas sobre diversas cuestiones sociales a imanes salafistas saudíes de renombrado prestigio.
Aunque en principio el salafismo reformista se opone al uso de la violencia, predica un islam de completa ruptura cultural con el contexto impío en Europa. El salafismo en las sociedades occidentales no tiene como objetivo a las comunidades ligadas a una cultura de origen, sino a individuos con dudas sobre su fe y su identidad. Promueve la creación de una identidad religiosa transnacional, lo que implica un rechazo a la cultura de origen y una negativa a asimilar la cultura occidental que le rodea. Para estos individuos el salafismo ofrece un sistema que regula la conducta en cualquier situación o lugar, ya sea en los desiertos de Afganistán o en una universidad española.
Activismo ‘alqaedista'
El tercer tipo de activismo está representado hoy por la ideología y los grupos que se articulan alrededor de Al Qaeda. El salafismo yihadista se introduce en España a mediados de la década de los noventa de la mano de los grupos armados argelinos y de miembros de los HH MM sirios, asentados en España durante la década de los ochenta huyendo de la represión del régimen sirio. Las primeras células conocidas pertenecieron al Grupo Islámico Armado (GIA) argelino, que entre 1995 y 1996 emprendió una campaña de atentados en Francia. El redactor jefe de su órgano de expresión en Europa, el semanario Al Ansar, era precisamente Abu Qatada, que a la postre se convertiría en uno de los principales ideólogos del salafismo yihadista.
Su área de actuación prioritaria fue la provincia de Alicante, donde residía una buena parte de la colonia argelina en España. En abril de 1997, la policía española realizaba el primer gran operativo contra las redes "alqaedistas" al detener a siete personas acusadas de pertenecer al GIA. Entre ellas se encontraba Allekema Lamari, uno de los líderes de la célula que cometió el atentado del 11 de marzo de 2004 en Madrid. Un año clave en la recomposición de los grupos "alqaedistas" magrebíes y en la consolidación del salafismo yihadista fue 1998. Impulsados por Al Qaeda, surgen el Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC), escisión del GIA liderada por Hassan Hattab, y el Grupo Islámico Combatiente Marroquí, que desempeñarían un papel esencial en el desarrollo del activismo de Al Qaeda en España.
Por otra parte, en 1994, un grupo de islamistas sirios intentó hacerse con el control de la mezquita de Tetuán en Madrid, constituyendo una organización denominada Alianza Islámica. De esta organización se escindió un grupo denominado "Soldados de Alá", seguidores del jeque palestino Abu Salah. Esta célula llevó a cabo tareas de reclutamiento para enviar muyahidines a Bosnia. En 1995, Salah se desplazó a Afganistán. Su lugar lo ocuparía Edin Barakat Yardas, alias Abu Dahdah, que a la postre se convertiría en el representante de Al Qaeda en España. Durante años reclutó a diversos jóvenes, en su mayoría marroquíes, a los que envió a Afganistán, Chechenia e Indonesia. Algunos de ellos (Amer Azizi, Mustapha el Maymouny o Said Berraj) desempeñarían un papel destacado en los atentados de Casablanca y Madrid. La red fue desmantelada tras diversas operaciones policiales entre abril de 2001 y septiembre de 2003. En septiembre de 2005, Abu Dahdah y otros 18 miembros de la célula fueron condenados a penas de cárcel de entre seis y 27 años.
El 11 de marzo de 2004 estallan en Madrid 10 bombas colocadas en varios trenes de cercanías, causando 192 fallecidos y más de 1.800 heridos. El principal núcleo de la red que organizó el atentado permaneció operativo tres semanas más, e intentó atentar contra el tren de alta velocidad que une Madrid con Sevilla. En abril de 2004, la policía localizaba a la célula terrorista en un piso de la localidad de Leganés. Tras un tiroteo, los miembros de la misma se suicidaron al detonar una carga explosiva que acabó también con la vida de un policía. Aunque en un principio se creyó que la célula había actuado de forma independiente, bajo el liderazgo de Allekema Lamari, Serhane bin Abdelmajid y Jamal Ahmidane, las investigaciones judiciales han encontrado indicios suficientes para creer que existió una conexión operativa entre la red de Madrid y Al Qaeda. Las amenazas de Osama bin Laden contra España, la presencia de tropas españolas en Irak y la cercanía de las elecciones parlamentarias podrían haber sido los detonantes del atentado.
Desde esa fecha, la policía española ha detenido a más de 250 personas acusadas de actividades ligadas al activismo "alqaedista". Se han desarticulado varias redes de apoyo al GSPC (hoy convertido en Al Qaeda en el Magreb) y al Grupo Islámico Combatiente Marroquí, que siguen siendo las organizaciones que plantean mayores riesgos para la seguridad de España. También se han desarticulado varios grupos ligados a organizaciones como Ansar al Sunna o Al Qaeda en Irak, que lideró hasta su muerte el ciudadano jordano Abu Musab al Zarqawi. Fuentes policiales estiman que cerca de 80 jóvenes musulmanes residentes en España podrían haber sido reclutados y enviados a Irak. Entre ellos, se cita a Belgacem Bellil, de origen argelino, responsable del atentado suicida que acabó con la vida de 16 soldados italianos en Nasiriya.
Los retos del islam español
La presencia de importantes núcleos de activismo islámico en España no debe hacernos olvidar que, en líneas generales, los inmigrantes musulmanes en el país son tolerantes, se sienten integrados en la sociedad, practican un islam abierto, tienen una alta opinión de las instituciones españolas y consideran inaceptable el uso de la violencia para difundir sus creencias. Estas son algunas de las conclusiones de sendos estudios realizados por Metroscopia para los ministerios de Asuntos Sociales e Interior en septiembre de 2006 y julio de 2007, bajo el título La comunidad musulmana en España. Los estudios concluyen que la opinión de los musulmanes sobre cuestiones sociales, políticas o culturales no difiere de la que tiene la propia población española.
No obstante, esta situación podría verse modificada en los próximos años si no hay una decidida actuación por parte de los poderes públicos. España no sufre aún muchos de los problemas que ha planteado la deficiente integración de las comunidades musulmanas en los principales países europeos. Muy pronto, y sin que la sociedad haya digerido el significativo aumento de la población musulmana en los últimos años, una segunda generación de musulmanes españoles, principalmente en Madrid y Cataluña, comenzará a interpelarnos sobre nuestro modelo de integración. Si hay una convivencia natural, igualdad de trato y de oportunidades conseguiremos que los musulmanes se conviertan en una comunidad prácticamente indistinguible de la española. Si se sienten discriminados, tenderán a refugiarse en el panislamismo comunitarista y a despegarse afectivamente del significado de España.
Como afirma Ana Planet en el estudio Islam e Inmigración, los esfuerzos para avanzar en un mejor reconocimiento e integración de la minoría musulmana en España pasan por normalizar la presencia de las comunidades y asociaciones, alejando de ellas sospechas sobre violencia o falta de integración, y abriendo los mecanismos de diálogo y cooperación. Todo ello precisa una interlocución amplia y un trabajo de acercamiento a la realidad cotidiana de estas comunidades. Por ello, es preciso abrir un proceso de reflexión sobre la reforma de la CIE para que incorpore a las federaciones que se han creado en los últimos años. También es necesario identificar a las comunidades, asociaciones o centros de culto que no están inscritos en el Registro de Entidades Religiosas ni en otros registros de asociaciones. El registro debe ser obligatorio.
El desarrollo del marco jurídico existente es otra de las actuaciones necesarias. El acuerdo de cooperación de 1992 reconoce una serie de derechos en el ámbito de la pluralidad religiosa que deben ser desarrollados. Todos los poderes públicos están implicados. Las competencias de educación se han trasladado a las Comunidades Autónomas y los municipios son los que autorizan las licencias para abrir oratorios o mezquitas. Se han producido tímidos avances en el ámbito educativo (54 profesores para una demanda de 10.000 niños sólo en primaria) y en el asistencial, donde la Fundación Pluralismo y Convivencia, creada en 2004, ha aprobado este año 257 proyectos presentados por 252 asociaciones y por un monto superior a 1,2 millones de euros. También ha habido un reconocimiento de la función del imán como elemento esencial en la organización de la comunidad y de su carácter de trabajador con derecho a cotización.
La cuestión de los imanes, su formación y su papel en la comunidad, está hoy sometida a intenso debate. En España el imán es un cargo elegido por el comité de la mezquita -normalmente los promotores del espacio de culto- que tiene en cuenta para ello su mejor formación o mayor disponibilidad de tiempo. En algunos casos, es ofrecido y financiado por alguna organización internacional islámica. Parece existir un consenso sobre la necesidad de establecer un sistema de formación mixto en Europa para los nuevos imanes, que compaginen estudios universitarios en Europa con un año de estancia en alguna reputada universidad árabe. Es necesario reflexionar sobre el grado de implicación y el contacto que pueden llegar a tener con la sociedad, y cómo proceder a una renovación de estos imanes cuando es un empleo mal remunerado y con escaso prestigio social. La experiencia del Consejo Islámico Cultural en Cataluña demuestra que el acercamiento a los imanes y a los comités de las mezquitas tiene efectos beneficiosos para la correcta integración de la población inmigrante.
Por otra parte, también se debate cómo hacer que las mezquitas y oratorios ofrezcan servicios para los musulmanes y sean, al mismo tiempo, lugar de integración y no de exclusión. En algunas mezquitas y oratorios se detecta una excesiva tradicionalización y en otras una excesiva politización, lo que dificulta una correcta percepción de la mezquita por la sociedad no musulmana. Incorporar la mezquita al tejido del barrio implica cambiar la percepción y reconocerla como parte del proceso de integración de la población inmigrante. No va a ser una tarea fácil. Existe gran resistencia al reconocimiento de estas comunidades y a su incorporación en términos religiosos a la Europa del siglo XXI. Frente a los que defienden que el islam forma parte de la cultura europea, algunos plantean la presencia de los inmigrantes musulmanes en nuestro territorio como una suerte de caballo de Troya diseñado para minar la identidad e historia europeas.
La creciente presencia del activismo islámico en España puede complicar aún más las cosas. Los activistas religiosos y "alqaedistas" -una insignificante minoría- promueven abiertamente un neocomunitarismo que hace imposible la integración. Los activistas políticos, y en buena medida el islam institucionalizado que representa el Consejo Europeo por la Fatua y la Jurisprudencia que dirige Qaradawi, defienden la integración, pero sobre premisas difícilmente asumibles por nuestro ordenamiento jurídico. Gracias a la televisión por satélite y a sus enormes recursos económicos, islamistas y representantes del islam oficial, especialmente de los países de la península Arábiga, comparten objetivos y principios teológicos en su labor de predicación en Europa y están imponiendo su visión en el proceso de creación de un islam europeo.
El activismo de Al Qaeda sigue siendo la principal amenaza a la seguridad de España. Los cuerpos de seguridad del Estado han realizado un importante esfuerzo en los últimos años para mejorar sus capacidades en la lucha contra este activismo y han conseguido importantes éxitos. Pero no es suficiente. Debemos evitar que el extremismo termine nutriéndose de la falta de integración, los problemas de identidad y la desesperación. Por ello, los poderes públicos deben implicarse más en la gestión del islam español, cuyas estructuras han caducado.
Estamos aún a tiempo para intentar evitar las experiencias negativas que han sufrido otros países europeos. El activismo islámico es aún minoritario en España y la comunidad musulmana ha dado muestras sobradas de voluntad de integración. Por otro lado, el rechazo explícito a la violencia debe convertirse en una máxima para las asociaciones musulmanas, que deben ser conscientes de que el activismo "alqaedista" es su principal enemigo. Deben abandonar la ambigüedad y el doble lenguaje e implicarse más en la lucha contra los discursos comunitaristas que impiden la correcta integración de la población musulmana en España.
Por: Juan José Escobar Stemmann
Política Exterior nº 124, Julio / Agosto 2008
revistasculturales.com
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