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La conexión chechena con los atentados de Moscú

El líder rebelde checheno ha llamado a imponer la ley islámica.

El doble ataque al metro de Moscú dejó decenas de muertos y heridos en un incidente que las autoridades califican de atentado terrorista. ¿Pero quién pudo haber estado detrás del golpe más sangriento a la capital rusa en seis años? ¿Qué motivos podrían haber tenido las mujeres suicidas?


Para el servicio de inteligencia, las explosiones parecen estar vinculadas con insurgentes del Cáucaso Norte, asegura Nick Childs, corresponsal de seguridad y defensa de la BBC.

Al menos eso es lo que se desprende de la información difundida tras los ataques de este lunes. El dedo de la sospecha apuntó rápidamente hacia ese lado, afirma Childs.

Si se trataran de ataques coordinados, tal como parece, serían los más sangrientos en la capital rusa desde febrero de 2004, cuando 40 personas murieron en una transitada línea de metro.

Aquél ataque también ocurrió en la mañana, en la hora de máxima concurrencia en el metro. Y también fue llevado a cabo por una mujer suicida del Cáucaso Norte.
Más adelante, en 2004, otra explosión en el metro mató a diez personas.

Mujeres suicidas

Las guerrillas que luchan por la secesión de la república de Chechenia de Rusia adoptaron por primera vez la táctica de los ataques suicidas en 2000.

En 2002 había mujeres en el grupo que mantuvo como rehén a un teatro de Moscú hasta que el edificio fue tomado por las autoridades, con un alto costo en vidas humanas. Iban vestidas con velos y pañuelos que indicaban su disposición a morir en combate.

Y al año siguiente llegó el primer ataque de mujeres suicidas. Atacaron durante la realización de un concierto de rock al aire libre y mataron a 15 personas.

Mujeres también fueron parte de la recordada toma de rehenes en la escuela de Beslán -en Osetia del Norte- en 2004. El hecho terminó con 334 fallecidos, incluidos 186 niños.

¿Las motivaciones?

Por ello no sorprende, explica Stephen Mulvey -analista de la BBC-, que Alexander Bortnikov, jefe del Servicio Federal de Seguridad (FSB), haya sugerido que las atacantes suicidas procedían del Cáucaso Norte.

La pregunta de por qué estas mujeres fueron preparadas para morir en aras de matar a otros ha sido respondida parcialmente.

Se ha dicho que dos de las mujeres que tomaron el teatro de Moscú eran hermanas que habían sido capturadas en una aldea chechena por soldados rusos y una banda de violadores.

En los últimos 14 años, añade Mulvey, los militares rusos han dejado una estela de destrucción, física y psicológica en Chechenia.

Innumerables mujeres quedaron viudas, o perdieron hijos, hermanos o esposos. Y aquellas que fueron violadas quizás encuentren imposible llevar una vida normal o casarse.

El síndrome de estrés postraumático -se asegura- es generalizado entre las mujeres chechenas.

Ley islámica

Uno de los más notorios líderes rebeldes chechenos, Shamil Basayev, quien fue asesinado en 2006, se jactaba de tener un batallón de mujeres suicidas.

Y el actual líder, Doku Umarov, ha sido declarado "emir" del Cáucaso Norte, un mosaico de repúblicas montañosas habitadas principalmente por musulmanes.

Él ha anunciado su intención de establecer la sharia -o ley islámica- en toda la región y ha descrito la lucha de Chechenia como parte de un enfrentamiento más amplio entre los musulmanes y Occidente.

Es poco probable, dice Mulvey, que dude en utilizar mujeres suicidas, quienes podrían haber despertado -al menos en el último tiempo- menos sospechas en la policía de Moscú que los hombres del Cáucaso Norte.

El doble atentado de este lunes, se estima en general, podría ser en represalia por un ataque el mes pasado de las fuerzas rusas en Ingusetia, vecina de Chechenia, en el que 20 insurgentes murieron, entre ellos el presunto líder de un atentado contra un tren de Moscú a San Petersburgo en noviembre.



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Atentado en el metro de Moscú cometido por dos Mujeres islamitas "kamikazes"

Dos mujeres suicidas matan a casi 40 personas en el metro de Moscú

Dos explosiones en el metro de Moscú, en las estaciones de Lubyanka y Park Kultury, han provocado decenas de muertos y numerosos heridos. La Fiscalía rusa apunta a que los atentados han podido ser causados por terroristas suicidas


* Serían dos mujeres mujeres suicidas del Cáucaso Norte
* Este lunes murieron al menos 38 personas y otras 70 resultaron heridas en una cadena de atentados en el metro de Moscú.
* Algunas versiones indican que la Policía de Moscú podría haber tenido conocimiento previo sobre los atentados.

Cerca de 40 personas han perdido la vida en dos atentados casi simultáneos ocurridas a primera hora de esta mañana en estaciones céntricas del metro de Moscú. Según las Fuerzas de Seguridad rusas, los atentados han sido causados por sendas terroristas suicidas.

La primera de las bombas ha explotado al filo de las ocho de la mañana, en plena hora punta, en Lubyanka y ha provocado al menos 26 muertos y once heridos (ver imágenes del atentado). Esta estación está situada bajo la sede del cuartel general del Servicio Federal de Seguridad, la inteligencia rusa heredera del KGB soviético, y es una de las estaciones cercanas a la Plaza Roja y el Kremlin.

La portavoz del Ministerio ruso de Emergencias, Irina Andrianova, ha indicado que «la explosión ha afectado al segundo vagón del convoy de metro en la estación de Lubyanka a las 7.56 hora local (5.56 hora peninsular española) y las víctimas se encuentran entre los pasajeros que había dentro del vagón y en el andén».

«Según los datos preliminares, fue detonado un artefacto explosivo equivalente a entre 500 gramos y dos kilos de TNT», ha explicado una fuente policial a la agencia RIA Novosti. La bomba estaba colocada a la altura del pecho de la terrorista.

«Las partes del cuerpo encontradas en el lugar de los hechos nos permiten afirmar que era una mujer», precisó. La fuente señala que la mayoría de las víctimas eran personas jóvenes.
La segunda explosión ha tenido lugar en la también céntrica estación de Parque de Cultura (Parque Gorki)a las 8.38 horas (6.38 hora peninsular española) y según fuentes de los servicios de seguridad rusos citados por la agencia Interfax habría entre 12 y 15 muertos y numerosos heridos.

Las fuerzas de seguridad rusas han hallado un cinturón de explosivos intacto en la estación de Parque de la Cultura, según informó una fuente del Servicio Federal de Seguridad (FSB), los servicios secretos rusos.
Las autoridades moscovitas han declarado día de luto para mañana martes, 30 de marzo, en homenaje a las víctimas del doble atentado suicida. El anuncio que recoge Ep fue realizado por el portavoz del Ayuntamiento de Moscú, Sergei Tsoi, quien también comunicó que las autoridades de la ciudad concederá una ayuda médica a todas las víctimas.

Pavel Y. Novikov, electricista de 25 años, fue evacuado de la estación del Parque de la Cultura 15 minutos después de la explosión. “Olía a goma quemada. Ví sangre por todos los sitios y gente con ropa ensangrentada. Era horrible”, describe.
Kirill Gribov, universitario de 20 años, viajaba en un tren que llegó a Parque de la Cultura en el momento en que la terrorista suicida detonó su explosivo en la plataforma.
“La explosión fue tan fuerte que nos quedamos sordos. Recuerdo una nube de gas que salió del tren frente al nuestro, de color rosa, quizá por la sangre. Algunos gritaban, otros estaban paralizados, pero todos pudimos salir de la estación. En la calle me dí cuenta de la brutalidad de lo ocurrido".

Las agencias rusas informaban de una tercera explosión en la estación de metro de la Avenida de la Paz, en Moscú, pero el Ministerio de Protección Civil lo desmentía después. Las líneas del metropolitano donde se han producido las explosiones han sido cerradas, lo que ha provocado el caos y el pánico entre los viajeros.
Dos mujeres suicidas matan a casi 40 personas en el metro de Moscú

Hacía tiempo que no tenían lugar atentados terroristas en Moscú de tal envergadura. Los últimos se registraron en el año 2004. En el Cáucaso Norte, sin embargo, los ataques se repiten sin cesar.

El presidente ruso, Dmitri Medvédev, puso fin al régimen especial antiterrorista en Chechenia el pasado abril por considerar “normalizada” la situación. A partir de entonces, la situación no ha hecho más que empeorar. Los rebeldes chechenos anunciaron una campaña de atentados por todo el país. En noviembre, consiguieron colocar una bomba en la línea de ferrocarril Moscú-San Petersburgo y hacer descarrilar el tren “Nevski Express”.

Mujeres suicidas del Cáucaso Norte han perpetrado los ataques

El jefe del Servicio Federal de Seguridad (FSB), Alexandr Bórtnikov, aseguró hoy que unas mujeres suicidas procedentes del Cáucaso Norte perpetraron hoy los dos atentados contra el metro de Moscú que dejaron más de treinta muertos. "Según los datos preliminares, los atentados fueron cometidos por grupos terroristas que tienen relación con el Cáucaso Norte. 

Esta es la versión principal", señaló Bórtnikov al informar al presidente ruso, Dmitri Medvédev, según las agencias rusas. Bórtnikov aseguró que "en el lugar de las explosiones se encontraron fragmentos de los cuerpos de dos mujeres suicidas (...), que se cree que proceden del Cáucaso Norte". Las fuerzas de seguridad rusas buscan ahora a otras dos mujeres que acompañaban a las terroristas suicidas hasta la entrada del metro moscovita y que fueron filmadas por las cámaras de seguridad del metro. 

El FSB (antiguo KGB), cuya sede se encuentra en la misma plaza Lubyanka, en cuyo metro fue cometido uno de los atentados, ha abierto una investigación para aclarar quién cometió y organizó los ataques terroristas. Según el Ministerio de Situaciones de Emergencia, al menos 37 personas murieron y 65 resultaron heridas, la mitad de ellas graves, en los atentados perpetrados en hora punta en las estaciones

Lubyanka y Park Kultury. El atentado más grave cometido en Rusia por mujeres kamikazes del Cáucaso Norte tuvo lugar en agosto de 2004, en vísperas de la matanza de Beslán, cuando dos aviones de pasajeros explotaron en el aire matando a cerca de un centenar de personas.


RAFAEL M. MAÑUECO / AGENCIAS | MOSCÚ
ABC.es



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Historia de un conflicto entre Rusia y Georgia


Abjasia es una franja de territorio exuberante en la costa oriental del Mar Negro, y tiene fronteras con Rusia y Georgia.

Su autoproclamada independencia permanece sin ser reconocida por ningún gobierno.

Sin embargo, la economía de la región está fuertemente integrada con Rusia, lo cual lleva a Georgia a afirmar que la región esta siendo anexada sigilosamente.

El analista regional de la BBC, Steven Eke, explica el contexto de las crecientes tensiones entre Rusia y Georgia.

De paraíso tropical a infierno

La actual situación de inestabilidad en Abjasia se remonta a finales de los 80.

Cuando Abjasia declaró su independencia de manera unilateral en 1992, Georgia respondió con una invasión.
Los abjasios, un grupo étnico distinto de los georgianos, resintieron la política deliberada de la era soviética de establecer a georgianos en el territorio.

La violencia entre los dos grupos estalló en 1989, año en que los abjasios exigieron su autonomía política y cultural.
Bandera de Georgia
En 1991, luego del colapso de la Unión Soviética, la ex República Socialista Soviética de Georgia se convirtió en estado independiente y Abjasia, antigua república autónoma soviética, fue integrada en el nuevo estado.

Cuando la región declaró su independencia de manera unilateral en el verano de 1992, Georgia respondió con una invasión.

La guerra fue cruenta, con incidentes de limpieza étnica, masacres y destrucción innecesaria de propiedades.

Es difícil imaginar que Abjasia, con su clima subtropical y asombrosas playas, fue una vez uno de los mejores lugares en el que los ciudadanos soviéticos pasaban sus vacaciones de verano.

Paz difícil

Los separatistas abjasios fueron apoyados por combatientes simpatizantes del gobierno de Moscú y algunas fuerzas regulares rusas.

Se estima que un cuarto de millón de personas -principalmente de origen étnico georgiano- fueron empujadas al exilio.

Una paz difícil se ha mantenido desde entonces por observadores de la ONU y cascos azules rusos, pese a las percepciones encontradas sobre su papel.

Ha habido poco progreso en lograr un acuerdo negociado, pese a la involucración de instancias internacionales.

En Georgia es amplia la creencia de que Rusia, efectivamente, se está anexando Abjasia.

Esta percepción se reforzó con el anuncio reciente del presidente ruso, Vladimir Putin, en el sentido de que impulsaría contactos de alto nivel con la región.

Muchos funcionarios rusos señalan que el reconocimiento de la independencia de Kosovo por parte de estados occidentales, robustece el reclamo abjasio por un trato similar.

Rusia/Georgia: no cesa la violencia
Redacción BBC Mundo

Rusia insiste en la retirada total de las tropas georgianas antes de que se produzca un cese el fuego.Aviones militares rusos bombardearon el aeropuerto internacional así como instalaciones militares ubicadas cerca de Tiflis, la capital de Georgia, al tiempo que este país declaró un cese el fuego en el conflicto con Rusia sobre Osetia del Sur.

El ataque, informaron las autoridades georgianas, se produjo sólo horas antes de la llegada a Tiflis del ministro de Relaciones Exteriores de Francia, Bernard Kouchner.
La corresponsal de la BBC en Tiflis, Nathalia Antelava, informó que se registraron fuertes explosiones que se sintieron en la ciudad.

Sin embargo, el Ministerio de Defensa de Rusia rechazó las acusaciones y las calificó como desinformación y provocación.
El Ministerio admitió que la flota rusa hundió una embarcación de patrulla georgiana dotada de lanzamisíles, que según afirmó, los había atacado.

En Osetia del Sur

Antes, Georgia anunció que le había ordenado a sus fuerzas en Osetia del Sur poner fin a las hostilidades y agregó que los rusos estaban en control de la capital, Tsjinvali, pero Rusia aseguró que los combates continúan.

Miles de civiles han huido de la región, pero se desconoce exactamente el número de muertos.
Asimismo, se informó que decenas de miles de personas han huido de la ciudad georgiana de Gori, ubicada no muy lejos de la región separatista de Osetia del Sur.
Un portavoz del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) le dijo a la BBC que aproximadamente 46.000 personas habían abandonado sus hogares y necesitaban refugio.

La ciudad ha sido fuertemente atacada por las fuerzas militares rusas. En el lugar se reportó la muerte de civiles y el bombardeo de instalaciones.
Antes, el corresponsal de la BBC en las afueras de Gori, Richard Galpin, indicó que existía un verdadero sentido de pánico al tiempo que la gente trataba de salir lo más rápido posible pues temían que las tropas rusas llegaran a la ciudad al caer la noche.

Rusia ha insistido en una retirada total de las fuerzas georgianas de Osetia del Sur antes de que se produzca cualquier tipo de cese el fuego.
Tras días de intensos enfrentamientos entre Rusia y Georgia en Osetia del Sur, el presidente ruso, Dimitry Medvedev, ordenó a los fiscales que recopilen evidencia de crímenes presuntamente cometidos por las fuerzas georgianas en la región.
El mandatario ruso habló de gente que habría sido quemada, aplastada por tanques o degollada.
Medvedev calificó las acciones de Georgia en el territorio como "genocidio" y dijo que deben ser objeto de una investigación criminal.

Abjasia

Entretanto, un funcionario georgiano dijo que aviones rusos también habían bombardeado la población de Zugdidi, un territorio controlado por los georgianos ubicado dentro de Abjasia, otra región separatista en Georgia.
Sin embargo, esta información no pudo ser verificada de manera independiente.
Las autoridades en Abjasia anunciaron una movilización militar a toda escala al informar del envío de 1.000 soldados cuya función es desalojar a las fuerzas georgianas de su fortaleza en el desfiladero de Kodori.
Un líder rebelde abjasio afirmó que Georgia había enviado más de 4.000 soldados, vehículos blindados y artillería a su frontera.

Por su parte, Tiflis acusó a Moscú de enviar miles de soldados al territorio y dijo que Rusia había lanzado ataques aéreos en el desfiladero.

Esfuerzos internacionales

A nivel diplomático, el Consejo de Seguridad de la ONU se reunirá ese domingo para discutir la crisis.
El sábado el Consejo de Seguridad se reunió sin éxito.
Los ministros de Relaciones Exteriores de Georgia y Rusia han mantenido comunicación telefónica. El embajador de EE.UU. ante la ONU, Zalmay Khalilzad, dijo que introducirá una resolución en donde se insta a un cese el fuego inmediato.
El canciller ruso, Sergei Lavrov, reiteró las condiciones de su país para iniciar una retirada total de tropas.

El corresponsal de la BBC en la ONU, Matthew Wells, señaló que Estados Unidos podría hacer circular un borrador de resolución en donde se condenan las acciones de Rusia, una medida que seguramente Moscú vetará.

Sin embargo, afirmó nuestro corresponsal, con este tipo de medida Estados Unidos intentaría demostrarle a Rusia que la comunidad internacional se opondría a las actuaciones rusas. Poco antes, la Casa Blanca advirtió que si los ataques rusos continuaban, la situación tendría un importante impacto sobre las relaciones entre Estados Unidos y Rusia a largo plazo.

Historia de un conflicto

1991-92 -Osetia del Sur se enfrenta a una Georgia recién independiente con el fin de lograr su separación. Rusia consigue una tregua.

2004 -El recién electo presidente de Georgia, Mikhail Saakashvili, promete recobrar territorios perdidos.

2006 -Los osetios votan por su independencia en un referendo sin validez para Georgia.

2008 -Rusia estrecha lazos con Abjasia y Osetia del Sur.

2008 -Rusia admite que aviones de combate sobrevolaron territorio de Osetia del Sur. Tanto Rusia como Georgia se acusan mutuamente de protagonizar una escalada militar.

2008 -Tras una escalada en los combates entre georgianos y osetios, ambos bandos acuerdan un cese al fuego.

8 de agosto Fuertes combates se producen repentinamente y las fuerzas de Georgia marchan hacia Tsjinvali, capital de Osetia del Sur.

El genial escritor y periodista Ryszard Kapuscinski, Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades en 2003, y Premio Nobel por (El Imperio, 1993) un fantastico libro con párrafos que vele la pena recordar en estos momentos:

Creo que todo georgiano, todo habitante del Cáucaso, tiene codificado en su memoria un mapa de estas características:
Ha ido aprendiendo sus detalles desde niño: en su casa, en su pueblo, en su calle. Es un mapa ‘memento’, el de las amenazas. "Cuidado, en esta casa vive un osetio…", "Éste es un pueblo abjazo, más vale que lo evites…", "No vayas por este sendero porque no eres georgiano. Los georgianos no te lo perdonarán nunca…" […]

El Cáucaso es un riquísimo mosaico étnico tejido con un número infinito de pequeños, a veces incluso insignificantes, grupos, clanes, tribus […] Aquí todo ha sido fijado, decidido y definido en tiempos que se pierden en los albores de la historia.

A la hora de la verdad, nadie es capaz de contestar por qué armenios y azeríes se odian tanto. ¡Se odian y punto! […] Por lo general son cordiales, bondadosos, hospitalarios, al fin y al cabo saben convivir en paz y armonía durante años, hasta que, de repente, ¡ha pasado algo! ¿Qué? Ni siquiera lo preguntan, no atienden a razones, sino que enseguida se pertrechan con sus ‘kindjals’ (puñales) y sables —hoy con metralletas y bazucas—, y, exaltados y soliviantados, se abalanzan sobre el enemigo y no descansan hasta que no ven correr su sangre […]


Por ejemplo: cien mil abjazos quieren abandonar Georgia y crear un Estado propio. No se les puede reprochar. Abjazia es uno de los parajes más bellos del mundo […] Pero, siendo Abjazia un bocado tan sabroso, ¿la soltará Georgia? Los Georgianos suman cuatro millones y los abjazos, cien mil. No es difícil prever quién tiene mayores posibilidades de éxito.

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Campaña antirusa de los medios de comunicación

Análisis - Osetia del Sur: Guerra y desinformación

Desde que el pasado 7 de agosto que las tropas georgianas lanzaron una brutal ofensiva sobre la provincia prorusa de Osetia del Sur, provocando más de un millar de muertos entre la población civil de la capital suroseta, hemos asistido en todo Occidente y muy especialmente en España, a una monumental ceremonia de la confusión siguiendo los más elaborados manuales de la tecnología de la desinformación.

El espectáculo dado por la inmensa mayoría de los medios de comunicación españoles ha sido patético. La sensación lastimosa de unos profesionales de la información que parecían unos indocumentados rellenando sus espacios con tópicos y lugares comunes, sin aportar el más mínimo análisis de la situación y tomando partido en el conflicto basándose en abstracciones pueriles y vacías de contenido material, sólo puede explicarse por la atmósfera acrítica que domina en nuestros medios y a la que se someten complacientes unos profesionales que han perdido toda capacidad de sentir su propio ridículo.

Sin ser exhaustivos, los hechos son los siguientes:

1. El 19 de enero de 1992, la mayoría de los habitantes de Osetia del Sur, que quedaron dentro de la actual Georgia cuando se independizó tras la caída de la URSS, votó a favor de su incorporación a Rusia.

2. Tras abiertas hostilidades, se firma en Dagomis un acuerdo entre Rusia y Georgia, por el cual, a partir del 14 de julio de 1992, en la zona se desplegarían fuerzas de paz, entre ellas, militares rusos con objeto de evitar que vuelvan a iniciarse los combates.

3. Tras la llegada al poder en Georgia del presidente Mijaíl Saakashvili comienza un rearme espectacular con la ayuda de centenares de asesores militares norteamericanos e israelíes y la tensión en la zona no deja de aumentar.

4. Seguro de sí mismo y del apoyo de EE.UU. y las potencias occidentales, el 7 de agosto, Saakashvili se lanza a la aventura de atacar militarmente Osetia del Sur con todo lo que tiene a su alcance, incluido el bombardeo con cohetes múltiples Grad de la capital suroseta, Tskhinvali, provocando centenares de víctimas civiles y un número significativo de soldados rusos destinados en misión de paz.

5. En su plan no cuenta con la respuesta firme y decidida de Rusia de acudir en ayuda de sus soldados y de la población suroseta, que en su inmensa mayoría tiene nacionalidad rusa. A partir de ese momento, el ejército georgiano –el agresor- se hunde y la derrota es total en 48 horas.

6. El presidente francés Sarkozy consigue el 13 de agosto un compromiso ruso de alto el fuego si se cumplen una serie de condiciones que suponen un desastre para el gobierno de Saakashvili, entre ellas, la acusación de genocidio a las autoridades georgianas.

Todos estos hechos son fáciles de comprobar; basta ir a las hemerotecas y repasar las noticias de los días 7 y 8 de agosto para contrastar lo expuesto. Sin embargo, a partir del 9 de agosto hasta la fecha, comienza una auténtica ofensiva “desinformativa” para pintar a Rusia como la agresora y a los “pobres georgianos” como víctimas del potencial irrefrenable del ejército enviado por Moscú.

Campaña que se adorna, bochornosamente, con las típicas herramientas dialécticas como poner en boca de la denominada “comunidad internacional”, lo que no eran más que los lamentos de los gobiernos de EE.UU. y sus aliados incondicionales. Como si Rusia y China, juntas en el Consejo de Seguridad de la ONU y sumando casi dos mil millones de habitantes de este planeta, no fueran parte de esa comunidad internacional.

Tal descaro y desvergüenza tiene la campaña en lo que se refiere a los medios en nuestro país, que el agregado de prensa de la embajada de Rusia en España emitió una nota oficial el pasado 10 de agosto protestando por el comportamiento indecente de los medios de comunicación españoles y de la que entresaco únicamente unas líneas: <<¿cómo era posible pasar por alto la catástrofe humanitaria de la ciudad entera de Tsjinvali, borrada de la faz de tierra por los tanques y lanzacohetes georgianos? ... Confío en que los periodistas honestos rehúsen la practica de «dobles raseros», aun persistente en algunos medios. Les llamo a abstenerse de prestar el amparo mediático a los verdugos de centenares de surosetios, ancianos, mujeres y niños, así como de decenas de pacificadores, perecidos por ser procedentes de Rusia a causa de la aventurera ofensiva georgiana>>.

Ahora bien, ¿qué se oculta tras toda esta campaña antirusa? Más allá de los análisis políticos y geoestratégicos, de los que iremos informando en este medio digital, lo que subyace es que a las potencias anglosajonas se le hace insoportable tener que reconocer que Rusia recupera su fuerza y vuelve a la Gran Política, de la que Yeltsin había conseguido expulsarla.

Deberá irse acostumbrando la decadente, nihilista y hedonista “comunidad internacional” a que la Santa Rusia vuelva a contar en el concierto de las naciones.

Juan A. Aguilar
(Redactor Jefe de la revista militar XXI Legio)
14 de agosto.

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El conflicto en la región del Cáucaso


Rusia envió tropas en respuesta al intento de Georgia de impedir la escisión de Osetia del Sur. (Reuters)

El estallido del conflicto en la región del Cáucaso ha arrojado luz sobre una zona y una población escasamente conocidas en Occidente.
El experto suizo en el Cáucaso, Eric Hoesli, explica a swissinfo el trasfondo de la guerra, en la que Georgia intentó tomar medidas drásticas contra la provincia secesionista de Osetia del Sur, y acabó provocando la intervención militar de Rusia.

Los combates han alcanzado este martes el territorio interior de Georgia, la fuerza aérea rusa ha bombardeado en repetidas ocasiones la ciudad de Gori, y las tropas georgianas se han retirado para defender la capital Tbilisi ante un inminente ataque de los rusos.

Los aliados occidentales de Georgia han hecho esfuerzos para llegar a una tregua. Francia ha sometido un plan de paz al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en forma de un proyecto de resolución. Mientras tanto, el presidente de EE UU, George W. Bush, ha condenado lo que él llamó la "invasión" de Rusia.
Osetia del Sur, una región autónoma poblada por la etnia de los osetas, se independizó de facto de Georgia en 1990.

Entrevista


swissinfo: ¿Por qué deben los osetas recibir ayuda de Rusia? ¿Qué tipo de relación existe entre ambos pueblos?
Eric Hoesli: Los osetas fueron tradicionalmente fieles aliados de los rusos. Rusia es su gran vecina en el norte y su principal mercado. Durante mucho tiempo estuvieron vinculados a Rusia en el ámbito económico, intelectual y político.

swissinfo: ¿Y con Georgia?
E. H.: También mantenían históricamente lazos estrechos con Georgia. Los osetas controlaban los puertos más importantes del Cáucaso y se extendieron posteriormente al flanco sur de la cordillera. Tienen una larga tradición en la coexistencia con los georgianos.
Después del colapso de la Unión Soviética, las minorías [osetas y abjasios] se vieron enfrentados con georgianos que querían afirmar su identidad y demostrar que Georgia era una nación unida con una sola lengua.

En la época en la que Georgia adquirió su independencia estatal, el país fue gobernado por líderes nacionalistas de línea dura que disolvieron simplemente el estatus autónomo del que gozaban las minorías en tiempos de la URSS y querían transformarlas en jurisdicciones administrativas ordinarias de Georgia.

Así entraron en conflicto dos tipos de nacionalismos. Por un lado, el nacionalismo perfectamente entendible de los georgianos tras la liberación de la tutela soviética, y por otro lado, los nacionalismos de las minorías que tenía poco que ver con Georgia.
Bajo el sistema de la autonomía siempre habían podido reivindicar la protección de Moscú, pero de repente se vieron privadas de esa protección.

En la opinión de Hoesli, el objetivo de Rusia en el actual conflicto es el de impedir que Georgia se adhiere a la OTAN. (Keystone)

swissinfo: ¿No ha intentado Georgia recientemente dar más autonomía a sus provincias y mejorar la situación de la población?
E. H.: Es verdad que en los últimos años Georgia ha recorrido un largo camino para conceder más autonomía [a Abjasia y Osetia del Sur], pero yo creo que hubo dos factores que han impedido que se lograran más progresos en esa dirección.

En primer lugar, Rusia dio ayuda inmediata y a largo plazo. Los rusos han construido por ejemplo, un gaseoducto a través de las montañas para proveer de gas a los osetas. Han realizado inversiones mayores, aunque también es cierto que han intentado utilizar el conflicto para alcanzar sus propios objetivos y ganar el apoyo de los osetas. Han tenido éxito con muchos pueblos de la región.

El segundo problema es que la política de minorías de los georgianos, a pesar de que han hecho muchas promesas, aún deja mucho que desear.

swissinfo: ¿Está utilizando el presidente de Georgia Mijaíl Saakashvili esta situación para aumentar su popularidad?
E. H.: Creo que ha sopesado varias consideraciones. En primer lugar, en el caso que las cosas salieran mal y los rusos intervinieran —cosa que ocurrió ahora—, esto sería una prueba de que Georgia no puede defenderse a sí misma contra la presión rusa, y que la OTAN es el único organismo al que podría pedir ayuda.

Corre el riesgo de hacer un autogol por supuesto, porque con su actual actuación, el Gobierno de Georgia está dando prueba que no es un socio fiable ya que ha tomado un riesgo enorme al provocar la intervención de Rusia.
El estatus quo es una desventaja para Georgia. Osetia del Sur dispone de un gobierno de facto independiente desde hace quince años.

swissinfo: ¿Qué interés tiene Occidente en esta región?
E. H.: Hay varias cosas en juego. En primer lugar, hace frontera con Rusia y Turquía y está muy cerca de Irán. Para EE UU, su proximidad con Rusia e Irán convierte a Georgia en un país importante.
Georgia es además el pasillo de este a oeste al lado de Rusia, y los productos energéticos pueden ser transportados sin tener que pasar por la frontera rusa. La Unión Europea ha intentado, en repetidas ocasiones, transformar este corredor en una red vial y férrea.

También existe el aspecto de los valores comunes, ya que Georgia aspira desde su independencia a la integración no solamente económica, sino también cultural y política del país. Quiere ser socio de la Unión Europea y adherirse a la OTAN.

Creo que el principal objetivo de Rusia en este conflicto con Georgia es impedir que este país caucásico se incorpore a la OTAN. Para los georgianos existen dos mayores desafíos: el primero es conseguir su integridad territorial, y el segundo es el de ver si esto puede ser realizado paralelamente a la incorporación en la alianza transatlántica, sin el apoyo de Rusia.

swissinfo: ¿Qué papel puede desempeñar Suiza en este conflicto?
E. H.: Suiza ha sido bastante activa en Georgia desde que adquirió su independencia. Hay mucha gente que trabaja para la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (COSUDE) en esa región.
Tenemos, además, mucho en común con los georgianos: somos ambos pueblos de montaña, sin muchos recursos naturales, y tenemos ambos estados multinacionales. Todo esto contribuye a crear lazos con los georgianos.

Suiza no tiene sin embargo un amplio margen de maniobras. Y su reconocimiento precipitado de la independencia de Kósovo [de Serbia] significa que no se encuentra en una posición privilegiada.

Entrevista swissinfo: Julia Slater
(Traducción del inglés: Antonio Suárez Varela)


CRISIS


El conflicto comenzó en Osetia del Sur cuando Georgia intentó recobrar el control sobre la provincia secesionista, provocando una fuerte reacción militar de Rusia en apoyo a los rebeldes.

Varios bombardeos han provocado el desplazamiento de miles de personas en ambos lados de la frontera. Aún se desconoce la cifra exacta de las muertes.Se envía ayuda a la región y las siete mayores potencias mundiales instaron el lunes (11.08) a Rusia a aceptar un inmediato alto el fuego y a establecier negociaciones con Georgia.

También apoyaron la mediación de los ministro de Exteriores de Francia, Bernard Kouchner, y de Finlandia, Alexander Stubb. Esos países presiden la Unión Europea y la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, respectivamente.

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, visitó Rusia y Georgia este martes en busca de un acuerdo de paz.
Un alto diplomático estadounidense también se encuentra en Tbilisi y colabora con oficiales de Georgia y de la UE.El Consejo de Seguridad de la ONU efectuó su quinta reunión sobre Georgia en busca de un compromiso sobre los términos de un llamado unánime al armisticio.

DATOS CLAVE

Descendientes del pueblo nómada de los escitas, los osetas no tienen relación étnica con los georgianos. Viven en ambas franjas de la gran cordillera del Cáucaso y controlan los puertos importantes. Por ello, Osetia está dividido. Osetia del Norte forma parte de la Federación Rusa, y Osetia del Sur pertenece a Georgia.

Osetia del Sur goza de una autonomía de hecho desde que Georgia adquirió la independencia tras el colapso de la URSS. En época soviética, las minorías caucásicas gozaban de cierta autonomía lingüística y cultural.

Cuando Georgia se independizó en 1991, su presidente nacionalista intentó cercenar la autonomía de los osetas, abjasios y adzarios.

Como Osetia del Sur, Abjasia dispone de un autogobierno independiente que controla la mayoría del territorio de la provincia. No obstante, Georgia logró reimponer su autoridad en Adzaria en 1994, tras expulsar a su gobierno autoritario

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Extremismo en el Cáucaso

El rebrote del extremismo islámico y el fortalecimiento de las mafias son graves secuelas del desmoronamiento del Estado soviético y constituyen una amenaza a la estabilidad de la región caucásica.

Los ataques aéreos rusos contra las posiciones rebeldes wahabitas en la República de Daguestán pusieron en alerta a Chechenia -que todavía no se recupera de la guerra que la azotó en diciembre de 1994-, Kirguiztán, Uzbekistán y Tadjikistán y significaron una intervención de Rusia para defender sus intereses petroleros.

También significan el debut en la escena política del primer ministro Vladimir Putin tras la proclamación de una república estrictamente islámica por la guerrilla dirigida por Shamil Basaiev, en guerra con el comandante Jattab por controlar dicho Estado.

En tanto, la prensa rusa anunció como inminente una nueva guerra en Chechenia y evocó la destitución del ministro ruso de Defensa Igor Sergueiev, incapaz según ésta de enfrentar la amenaza de un conflicto regional.

Moscú considera que la República independentista de Chechenia es un refugio para los rebeldes islamitas acusados de una serie de atentados que provocaron 292 muertos en Rusia en agosto y septiembre.

La decisión del ministro de Defensa, el mariscal Igor Sergueiev, de anular una visita a Suiza "no deja lugar a dudas sobre los planes de los militares", afirma el cotidiano Izvestia. Por su parte, Sivodnia evocó una posible destitución del mariscal Sergueiev y su reemplazo por el jefe del Estado Mayor Anatoli Kvachnin.

El diario acusa a Sergueiev de ser incapaz de enfrentar "las amenazas locales": "Los bandidos han invadido Rusia y han mostrado que siguen siendo una amenaza real mientras Sergueiev se ocupaba de las maniobras anti-OTAN Occidente 99", subraya el periódico.

"Los acontecimientos en Daguestán y en Chechenia han cuestionado los talentos del ministro" que consagra 90% del presupuesto militar a las fuerzas de misiles estratégicos y no da al ejército los medios de mostrarse eficaz en las operaciones en esas repúblicas.

Esta desestabilización del Cáucaso puede costarle caro a Rusia, donde más de un tercio de la población vive en la pobreza, pues hace vacilar su ambición de participar en el boom petrolero del Mar Caspio haciendo transitar el crudo de Azerbaiján por territorio ruso.

"Daguestán forma parte de la federación rusa. Moscú no puede quedarse sin actuar. No puede permitirse retirarse pura y simplemente de este territorio", estimó Antol Lieven, del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS) de Londres.

"Es el mismo problema que tuvieron los británicos con Irlanda del Norte. La mayoría de la población de Daguestán no apoya lo que sucede actualmente. Si Rusia se retira, Daguestán se vendrá abajo en una guerra civil, y se producirá una situación a la libanesa", añadió el experto del Cáucaso.

Daguestán acoge más de una treintena de minorías étnicas. Las tres principales son los avaros (cerca de 500 mil), los darguines (unos 270 mil) y los lezguines (200 mil). Los rusos no representan más de 10% de la población de esta República de dos millones de habitantes.

La mayor parte de los expertos estima que la ocupación de varios pueblos del sur de Daguestán por grupos islamistas radicales constituye el desafío más serio a las autoridades de Moscú en esta región desde la guerra ruso-chechena (diciembre de 1994-agosto de 1996).

Los lezguines de Azerbaiján (cerca de 170 mil) ya reivindicaron en el pasado la constitución de una entidad estatal con los lezguines de Daguestán.

El enfrentamiento de esta república del Cáucaso corre el riesgo de "arruinar los planes de Rusia de convertirse en el principal circuito de transporte del petróleo azerbaijanés" dado que esta ruta pasa por Daguestán, afirmó el experto en petróleo Euan Craik.

En el gran juego petrolero que enfrenta a rusos y estadounidenses en Transcaucasia, los rusos propusieron un nuevo trayecto de oleoducto que rodearía Chechenia y pasaría por Daguestán.
Es la razón por la cual, paralelamente al lanzamiento de la ofensiva, Putin anunciaba que Rusia atacará las bases de los islamitas "en todos los lugares donde se encuentren, incluyendo Chechenia".

Pero, además de afectar los intereses financieros de Rusia, esta crisis podría igualmente provocar una debilitación de la influencia de Rusia en las ex repúblicas soviéticas en esta región, sobre todo Azerbaiján.

Y mientras Yeltsin se compromete a solucionar el problema de Daguestán que reconoció como "uno de los más complejos, junto con Chechenia" entre los que debió enfrentar, reaparece en el terreno una vieja pesadilla de Moscú: el jefe de guerra checheno Shamil Basaiev fue nombrado comandante "todopoderoso" de los combatientes islamistas.

Confrontado a su primera crisis, Vladimir Putin no podía sino declarar que "la situación en Daguestán volverá a la normalidad dentro de una semana y media a dos semanas".

Después de restablecer la calma -agregó- será necesario "consolidar al poder local y eso tomará más tiempo".

Su predecesor, Serguei Stepachin, fue destituido en realidad porque no supo imponer el orden en el Cáucaso ruso. Pero los observadores se preguntaban a principios de agosto, cuando se proclamó el Estado estrictamente islámico de Daguestán, sobre la estabilidad de Rusia y la credibilidad de sus primeros ministros, tan efímeros como "mediocres". Stepachin es el cuarto primer ministro ruso destituido por Yeltsin en 17 meses.

En conclusión, Rusia pasa por un momento difícil pues no ha podido hacer frente a los fenómenos del extremismo islámico y la mafia a unos cuantos meses de la realización de sus elecciones legislativas y con Yeltsin acusado de corrupción.

Verónica Valenzuela González, periodista egresada de la Universidad Iberoamericana, es reportera de El Financiero.