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Duros combates entre el Ejército y rebeldes musulmanes en Filipinas

¿Puede existir paz en cualquier país del mundo cuando entre sus habitantes vive una mayoría que profesa el islam? ¿Podéis informarme de un solo país que conviva pacíficamente con los musulmanes, cuando estos consiguen ser mayoría, que respeten la pluralidad religiosa, y no organice revueltas para apoderarse de los territorios que han invadido? Europa tampoco se salva, revueltas en Londres, Paris, Berlín...

Casi cuatro décadas de conflicto étnico, religioso y tribal han ocasionado miles de muertos de los dos bandos y cerca de dos millones de refugiados en una de las áreas más pobres del archipiélago.

Unos 200 soldados y policías filipinos han asaltado la guarida de un grupo de rebeldes en la isla de Mindanao

Manila (EFE).- Unos 200 soldados y policías filipinos, apoyados por artillería y carros blindados, han asaltado hoy la guarida de un grupo de rebeldes musulmanes dedicados a los secuestros y la extorsión en la isla de Mindanao, en el sur de Filipinas.

"El bombardeo comenzó sobre las once y media. Hay unos cien bandidos bien armados escondidos en búnkeres y trincheras", explicó el portavoz en funciones del Ejército, el comandante Harold Cabunoc, según la televisión GMA.

El operativo en la aldea de Payao, circunscrita en la provincia de Zamboanga Sibugay, es para desmantelar este grupo rebelde y capturar a su jefe, Juaning Abdulsalam.

Cabunoc también indicó que exigirán al Frente Moro de Liberación Islámica (FMLI), la principal organización islámica separatista de Filipinas, que entregue voluntariamente a los hombre que la semana pasada mataron a 19 soldados.

"O nos entregan a los criminales o las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional tendrán que cumplir con su mandato" y detenerlos, señaló Cabunoc."Si no son capaces de controlar sus hombres, tendrán que dejarnos entrar (en sus territorios) y permitir que nosotros hagamos el nuestro", manifestó Cabunoc.

El Ejército presentará al FMLI una lista con los nombres de las personas sospechosas de haber participado en los recientes atentados en Lanao del Sur, Zamboanga Sibugay y la isla de Basilan.

El portavoz militar descartó que el bombardeo contra la banda de Absulsalam o la persecución de los rebeldes del FMLI supongan una violación del alto el fuego en vigencia.

El Gobierno y el FMLI retomaron las conversaciones de paz en febrero, pero unas semanas después la asociación rebelde sufrió la escisión de un comando que rehusó renunciar a la independencia de la zona de influencia musulmana en el sur de Filipinas.

El FMLI nació de una división similar en el seno del Frente Moro de Liberación Nacional, cuando este se aceptó negociar una solución que no fuese la independencia, y fue constituido formalmente en 1984.

La organización cuenta en la actualidad con unos 12.000 militantes.Casi cuatro décadas de conflicto étnico, religioso y tribal han ocasionado miles de muertos de los dos bandos y cerca de dos millones de refugiados en una de las áreas más pobres del archipiélago.

Filipinas: rebeldes musulmanes decapitan a rehenes



Cinco de los 30 rehenes secuestrados el jueves en la isla de Basilan, en el sur de las Filipinas, fueron asesinados por los rebeldes del movimiento separatista musulmán Abu Sayyaf.

Cuatro de las víctimas fueron cruelmente decapitadas, dijo la policía, que halló los cuerpos sin cabeza pocas horas después del rapto. El quinto rehén, encontrado moribundo por la policía, falleció en un hospital.

El secuestro fue llevado a cabo por un comando de 16 rebeldes. Entre los rehenes aún en sus manos hay cuatro niños.

Se trata del último de numerosos raptos de filipinos de religión cristiana y extranjeros realizado por militantes de Abu Sayyaf, el grupo separatista que lucha para establecer un estado islámico en el sur de las Filipinas, donde se concentra la minoría musulmana.

Las autoridades lanzaron una ofensiva militar para liberar a los rehenes actualmente en manos de los rebeldes. Además de las 16 personas secuestradas en Basilan, según la policía en la isla hay otros 21 rehenes, entre ellos dos ciudadanos norteamericanos.

Las fuerzas del orden reaccionaron a los secuestros arrestando, en las islas de Basilan y Jolo, a un centenar de presuntos partidarios de Abu Sayyaf.

Los trágicos hechos de Basilan ocurren mientras se llega a la reconciliación entre el gobierno filipino y los dos principales grupos de separatistas islámicos que representan a los cinco millones de musulmanes del país, cuya población es de unos 65 millones de personas.

El Frente de Liberación Nacional Moro (MNLF) --"moros" se llama a los musulmanes filipinos-- ya concluyó un acuerdo de paz con el gobierno filipino, mientras el Frente Islámico de Liberación Moro (MILF) está a su vez negociando la paz.

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Musulmanes de Filipinas. El largo brazo del terrorismo

EL LARGO BRAZO DEL TERRORISMO

La actividad de grupos terroristas islámicos separatistas es el principal conflicto de este país asiático.
Los grupos islamistas Abu Sayyaf y el Frente Moro de Liberación Islámica, que cuenta con unos 13.000 hombres armados, desafían al Gobierno filipino reclamando un Estado independiente en Mindanao.


EL CONFLICTO DE FILIPINAS:

1. El conflicto

El conflicto armado del sur de las Filipinas entre el gobierno de Manila y los grupos armados islamistas, que piden la autonomía, dura más de treinta años y se ha cobrado más de 120.000 vidas.
Desde 1976 se han llevado a cabo diferentes iniciativas para lograr una paz definitiva pero éstas se han roto constantemente debido a las diferencias existentes entre las percepciones de los actores y la realidad social de las últimas tres décadas.
Además, desde el 11 de septiembre de 2001, la posible salida negociada al conflicto se ha complicado todavía más con la declaración de “Guerra Global” contra el terrorismo realizada por los EEUU y la aparición de nuevos grupúsculos armados relacionados con Al Quaeda en el sur de las Filipinas.

1.2 Origen y evolución

La demanda de autonomía de Mindanao y Sulu (islas del sur del archipiélago) tiene sus raíces en la Historia de las Filipinas:

Cuando los españoles llegaron en el siglo XVI, ya hacía tres siglos que el Islam se había establecido en las islas y existían sultanatos musulmanes que se extendían de Cotabato a Manila.
Ante esta situación, los colonizadores españoles no se conformaron con establecer zonas de comercio en las islas y decidieron emprender una cruzada para conquistar el archipiélago y convertir a los nativos a la fe católica.

Aún así, no se acabó de establecer nunca una ley colonial efectiva sobre los musulmanes en Mindanao y Sulu, y no fue hasta que las islas fueron cedidas a los EEUU, con el Tratado de París de 1898, que estas islas fueron incluidas y se empezó una campaña de debilitamiento de las instituciones musulmanas y de las raíces culturales del Islam, por parte de los colonizadores.

Este hecho provocó que los musulmanes de la zona iniciaran una serie de revueltas que terminaron en 1913 con la derrota de la resistencia armada musulmana en la batalla de Bud Bagsak.

Más tarde, y una vez conseguida la independencia el año 1945, el gobierno de Manila vio Mindanao como una nueva frontera y espoleó la emigración de las islas del norte (Luzon y Visayas) hacia la isla del sur. El objetivo era extender los valores culturales del norte de las Filipinas a todo el archipiélago y, además, reducir la amenaza de una posible revuelta musulmana en la región.

Esta migración promovida por el gobierno de las Filipinas llegó a su punto álgido en la década de los 70 cuando se produjo una situación de choque y enfrentamiento entre los inmigrantes del norte y los nativos musulmanes de la isla.

Es en este contexto donde aparece el Frente Moro de Liberación Nacional (FMLN) que tiene su origen en el Movimiento Musulmán de Independencia de Mindanao fundado en 1968 por Datu Udtog Matalam y en el grupo armado de jóvenes musulmanes liderados por Nur Misuari y creado en 1969.

Su demanda principal era la creación de un Estado independiente que comprendía Mindanao, Sulu y Palawan, más conocido como Bangsa Moro, que quiere decir nación musulmana. (“Bangsa” es una palabra malaya y “Moro” proviene del castellano).

Con esta situación, a inicios de los 70 el sur de las Filipinas se encontraba en un estado de revuelta total que fue acentuado con la declaración de la ley marcial en 1972, y con una escalada de la campaña militar del gobierno de Manila contra el FMLN.

Sin embargo, en 1976 se firma el Acuerdo de Trípoli entre el gobierno filipino de Imelda Marcos y el FMLN, a través del cual se establecía una autonomía para la región, pero finalmente no se concretó debido a la intención de la presidenta Marcos de llevar a cabo un plebiscito en la zona propuesta para obtener la autonomía, decisión que hizo que el FMLN se retirara de la mesa de negociaciones.

Toda esta situación produjo la escisión del FMLN en 1977 y apareció el Frente Moro Islámico de Liberación (FMIL), una corriente de tendencia más conservadora.

Ya en 1986, y con una nueva constitución que preveía la creación de una Región Autónoma del Mindanao Musulmán (RAMM), se retomaron las negociaciones entre el gobierno y el FMLN. Desgraciadamente éstas volvieron a fracasar debido a que no contaban con el apoyo del FMIL y a que en el plebiscito que se llevó a cabo para crear la RAMM votaron en contra la mayoría de regiones (De 14 sólo 4 votaron a favor y acabarían creando la RAMM).

Otro intento por lograr la paz se llevó a cabo en 1996 en Jakarta con el apoyo de la ASEAN. Con este acuerdo se establecía una Zona Espacial de Paz y Desarrollo, y un Consejo del Sur de Filipinas para la Paz. Además, se acordaba la integración de 1500 excombatientes del FMLN a la Policía Nacional (PNF) y de 5750 más a las Fuerzas Armadas (FAF), así como el establecimiento de un sistema integral de educación que incluyera los ideales y las aspiraciones filipinas e islámicas.

Sin duda, la negociación de este acuerdo fue un éxito, pero dos factores clave supusieron una limitación muy importante para conseguir su implementación:

a) El Acuerdo causó mucha ansiedad entre las comunidades no musulmanas en Mindanao que expresaron sus miedos a ser dominados por los musulmanes. De esta manera, los líderes de las comunidades cristianas organizaron manifestaciones contra el Acuerdo y se extendieron los rumores de que los grupos armados cristianos activos durante los inicios de los años setenta, podrían volver a la acción. Las protestas pidiendo la retirada del Acuerdo o amenazando con bloquearlo fueron una constante tanto en el Congreso como en el Senado.

b) El FMIL, que había ganado fuerza y simpatizantes, no fue parte del Acuerdo y, aun cuando se intentó negociar separadamente con él, no se llegó a ningún consenso y éstos continuaron con el conflicto armado, hecho que significó la ruptura de todas las negociaciones por parte del gobierno de Manila.

Pese a las limitaciones, el Acuerdo se puso en marcha hasta que en 2001, y pese a la oposición del FMLN, se dio un referéndum para ampliar la RAMM que tuvo como resultado una contundente negativa a la posible ampliación. Además, también se celebraron elecciones para gobernador de la RAMM en las que el líder del FMLN, Nur Misuari, perdió en favor de su rival que tenía el apoyo de Gloria Arroyo, la nueva presidenta de Filipinas. De esta manera, Misuari mostró su desacuerdo lanzando un ataque armado contra las tropas del gobierno y huyendo después a Malasia, donde fue arrestado y repatriado.

Así, se rompió de forma definitiva el proceso de paz y aparecieron nuevos grupúsculos armados relacionados con grupos internacionales yihadistas, en un nuevo contexto mundial surgido a raíz de los atentados del 11 de septiembre.

1.3 Situación actual

Actualmente, tras muchos años de conflicto armado y de esporádicas negociaciones, primero con un unificado FMLN y más tarde con las dos principales facciones armadas, se ve complicado llegar a un acuerdo definitivo que traiga la paz a la región.
Es difícil pensar que la oposición no musulmana pueda aceptar un acuerdo de autonomía que incluya las reclamaciones territoriales del movimiento Moro, del mismo modo que es difícil ver al movimiento Moro aceptar una realidad territorial como dicta la realidad demográfica.

La región histórica de Bangsa Moro dejó de ser de mayoría musulmana debido a las migraciones promovidas por el gobierno de Manila desde la consecución de la independencia del país, por lo tanto, la distancia entre las percepciones y las realidades fueron demasiado grandes para sobrevivir al plebiscito del 86 y al referéndum del 96, y todavía hoy, aparecen como obstáculos insalvables para lograr la paz.
Además, otro grupo musulmán, Abu Sayaf y sus vínculos con Al Quaeda, hacen todavía más difícil continuar un proceso de paz que desde el Acuerdo de Trípoli de 1976 se está intentando llevar a cabo pero que desgraciadamente ha ido fracasando de forma sistemática.

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