El Consejo Consultivo Muyahidin dice en un comunicado colocado en internet: "Les decimos a los adoradores de la cruz que continuaremos nuestra Yihad y nunca nos detendremos hasta que Dios nos avale para cortar su cuello y enarbolar la bandera del Islam hasta gobernar en todos los pueblos y naciones" Sólo entonces lo único aceptable será la conversión o la muerte por la espada".
Srebenica, julio 1995: la historia "ocultada"
Miles de velas encendidas sobre las tumbas o sobre las lápidas de las fosas comunes; miles de arreglos florales colocados y funciones fúnebres tuvieron lugar este mes, pero de esto nadie habló en occidente, aunque fuese por respeto de la muerte y del dolor de miles de viudas, huérfanos, familiares de civiles, asesinados por las bandas fundamentalistas, dentro de la guerra civil en Bosnia, desencadenada por Izetbegovich y apoyada por las potencias occidentales.
También en este 11 de julio de 2008, periódicos, televisiones y medios, embajadores e intelectuales del mundo entero han recordado, filmado, "hecho partícipes" del dolor de los familiares de los combatientes fundamentalistas y secesionistas musulmanes de Bosnia, muertos en las batallas por Sarajevo, Srebenica y en las otras regiones de Bosnia, arrasadas por la guerra civil.
Quiero subrayar una vez más que fueron decenas de miles los musulmanes yugoeslavistas de Bosnia que combatieron con la JNA (Armada Yugoslava) junto con los serbios, para defender la Bosnia Erzegovina yugoslava y multiétnica, en la que vivían desde hace más de 50 años. Quién se acuerda o alguna vez escuchó hablar de Fikret Abdic, comandante musulmán, que hasta lo último combatió con sus hombres contra las fuerzas terroristas y secesionistas musulmanas ligadas al ex presidente Izetbegovich?! Hoy todavía está preso en las cárceles croatas.
Y quién se acuerda de Ismet Duheric, el comandante de la Unidad "Mesa Selimovic", enteramente formada por musulmanes, que era parte de la Armada Serbo Bosniaca?
Frente a la muerte haría falta siempre, al menos, el respeto y el silencio.
De parte de los detentores de los medios de información y de los políticos internacionales, extraños al dolor de las partes en conflicto, faltaría la dignidad y la ética de una escala de valores equidistante y ecuánime para con los sobrevivientes y los desplazados. Pero también esta vez, los media occidentales han querido "intoxicar" la información y escogieron continuar haciendo propaganda, "desinformación estratégica", que tanta muerte, violencia y odio ha generado en las tierras bosnias y en los Balcanes.
Una vez más perdieron la ocasión para actuar y favorecer procesos de paz y reconciliación entre esas gentes laceradas por los acontecimientos. Una vez más ha pisoteado y humillado la verdad histórica y los hechos ya documentados en sus variados y enredados aspectos.
También en este 11 de julio de 2008, donde estaban estos hombres de paz, estos informadores profesionales, donde dejaron su indignación, su humanidad "herida" por los trágicos hechos de la guerra?
Una vez más miles de familiares de los caídos civiles serbios lloraron, recordaron, rogaron dentro de la absoluta indiferencia del mundo. Pero este año con una humillación y un dolor más en la conciencia y en el alma: visto que, en las semanas que pasaron, fue absuelto por parte del TPI de La Haya el criminal de guerra Naser Oric, acusado por testigos, videos en donde se hacía tomar con sus hombres, algunos con cabezas decapitadas de serbios en la mano, rodeado de cadáveres de civiles de los pueblos alrededor de Srebenica.
Naser Oric y Srebenica:
Entre 1992 y 1993 SOLO en los Municipios de Srebenica y Bratunac (parte oriental de Bosnia), fueron asesinados 3282 serbios (civiles, mujeres, niños, ancianos) y TODOS los 156 pueblos de estos municipios fueron incendiados y dejados a ras de suelo por las bandas terroristas conducidas por Oric (la 28° división musulmana), que se retiraba luego en la zona protegida por la ONU de Srebenica, hasta cuando el ejército serbo bosnio no tomó la ciudad.
Esto fue lo que hizo Naser Oric, una leyenda brutal y despiadada, que ensangrentó la tierra bosnia por más de tres años, como atestiguan entrevistas, denuncias, declaraciones oficiales del UNPROFOR (las fuerzas de protección ONU en Bosnia) y de Peacekeeper civiles de la ONU (operadores de paz).
Agrego aquí solo dos, entre los incontables ya disponibles, fragmentos de testimonios: una del General francés Morillon y otro del periodista canadiense B. Schiller.
Srebenica y Naser Oric
(...) En su testimonio, Morillon confirmó que la enclave de Srebenica era utilizada por la armada bosnia-musulmana como base militar operativa bajo el comando de Naser Oric. Oric mismo contribuyó a la crisis humanitaria conduciendo acciones de guerrilla mediante la estrategia de ataque-fuga, que tenían como objetivo pueblos serbios. Morillon explicó: "Estos enclaves fueron parcialmente ocupados por las fuerzas musulmanas bajo el comando de Naser Oric, que emprendió batallas regularmente (...)".
Dermot Groome, fiscal del ICTY, hizo a Morillon una pregunta respecto al ataque de Kravica la noche de la Navidad ortodoxa:
"General, en su disertación describe detalladamente los ataques de Naser Oric, en particular el que se desencadenó la noche de la Navidad Ortodoxa". Morillon replicó: "Las acciones a las que usted se refiere fueron una de las razones del deterioro de la situación en el área, en modo especial durante el mes de enero. Naser Oric se empeñó en ataques durante las vacaciones ortodoxas, destruyendo los pueblos y masacrando a sus habitantes. Lo cual originó una tal ola de violencia y llevó a un nivel de odio inaudito en la región, induciendo así la región de Bratunac en particular - enteramente de población serbia - a insurgir y rebelarse a la sola idea que a través de las ayudas humanitarias se pudiese ayudar a la población allí presente (Testimonio al TPI de La Haya).
Terrorifico señor la guerra musulmána elude las fuerzas serbio-bosnias
Belgrado, Yugoslavia - Cuando el comandante serbio-bosnio General Ratko Mladic entró triunfalmente a Srebenica la semana pasada, no quería solo tomar Srebenica, quería Naser Oric. Desde el punto de vista de Mladic, este comandante musulmán fuertemente armado, había hecho muy difícil y demasiado mortal la vida para las comunidades serbias de la zona.
A pesar de que los serbios circundaron Srebenica, Oric continuó organizando ataques nocturnos contra las zonas serbias. Oric, el guerrero más sediento de sangre que haya atravesado un campo de batalla, huyó de Srebenica antes de que cayese. Algunos creen que haya conducido las fuerzas bosnias musulmanas hacia los enclaves cercanos de Zepa y Gorazde. Oric es terrible y se vanagloria de ello.
Tuve un encuentro con él en enero de 1994, en su casa en Srebenica rodeada por los serbios, en una noche fria y con nieve, me senté en su sala a ver una versión choc en video de lo que pudiera llamarse "lo mejorcito de Nasir Oric".
Habían casas quemadas, cadáveres, cabezas con heridas y personas que escapaban. Oric mientras tanto sonreía, admirando su trabajo. "Les hicimos una emboscada", dijo cuando en la pantalla apareció un cierto número de serbios muertos.
La sucesiva secuencia de cadáveres fue causada por explosivos: "Mandamos esos chicos a la Luna", se vanaglorió. Cuando apareció una secuencia de una ciudad fantasma marcada por los proyectiles sin ningún cuerpo visible, Oric se apuró a anunciar: "Allí matamos a 114 serbios". Luego hubo celebraciones, con cantantes que con voces temblorosas le hacían elogios.
Estas reminiscencias con imágenes, evidentemente, venían de aquello que los Musulmanes consideraban los días de gloria de Oric. Esto era antes que la mayor parte de la Bosnia occidental cayera y que Srebenica se convirtiese en una "Zona segura", con las fuerzas de paz de las Naciones Unidas en su interior, y los Serbios en el exterior.
Más tarde, de todas maneras, Oric intensificó sus ataques nocturnos "golpea y escapa". (...) Los Serbios consideran a Oric, como un criminal de guerra (...).
(Bill Schiller, Toronto Star, miércoles 20 de julio de 2005)
La absolución de Oric en La Haya fue la enésima demostración del papel del TPI, de sus intenciones, de su naturaleza y de sus objetivos de fondo.
Pero los serbios de Bosnia y de Kosovo no están solos.
Hombres y mujeres de buena voluntad, conscientes y fautores de la lucha por la paz, amistad y solidaridad entre los pueblos, de la lucha por la búsqueda de la verdad, en cada país continúan una difícil mas tenaz batalla para hacer conocer la verdad histórica: esa que se basa en los hechos, acciones, testimonios, documentos no filtrados ni falsificados por la información servil y construida en casa, ya puestas en bandeja por las cuatro grandes agencias de prensa de las capitales del oeste y sujetas a los intereses históricos y estratégicos de las potencias occidentales.
También estas pocas líneas hacen parte de esta descomunal batalla y empeño en buscar la verdad, conscientes de que solo a través de la verdad histórica se pueda alcanzar la justicia. Sin verdad no podrá haber justicia jamás, no habrá paz ni estabilidad, y la conflictualidad quedará latente y persistente ... pero todo eso no es el interés de estrategias de dominio imperialista?
Cierro con las melancólicas palabras del escritor serbio Pavlovic, que son la fotografía del alma del pueblo serbio en estos años de falsedades, calumnias y precios pagados por querer ser ellos mismos:
"...Bellas ciudades ya no habrán en nuestro país.
Largas noches queremos y bosques profundos donde se pueda ver aun sin ojos.
Déjennos cantar y pensar en nosotros mismos, porque los otros ya nos han olvidado..."
Julio 2008, Enrico Vigna portavoz del Forum Belgrado Italia.
Fuente: Rebelión
Kosovo declara su independencia
- En la votación han faltado los representantes de los ciudadanos serbios
- Serbia rechaza la secesión y promete ayudas a sus civiles para permanecer en la región
- Estados Unidos y Europa reconocen el nuevo país, pero Serbia y Rusia se oponen
PRISTINA.- El sueño -o pesadilla- de la 'Gran Serbia' ha perdido la sexta provincia de la antigua Yugoslavia, Kosovo. Dos años después de la muerte del líder serbio Slobodan Milosevic, apenas queda nada de aquel país, pues esta provincia ha seguido el camino que ya recorriesen desde 1991 Eslovenia, Croacia, Macedonia, Bosnia y Montenegro.
El Parlamento de Kosovo ha proclamado la independencia de esta provincia de forma unilateral de la República Democrática de Kosovo. La barbarie vivida por albano-kosovares y serbios en la región ha acabado con la escisión de Belgrado. Las negociaciones con Serbia sobre el estatus de Kosovo "han terminado", dijo primer ministro albano-kosovar, Hashim Thaci, para recordar que nunca hubo un atisbo de entendimiento.
"Sabemos que Kosovo es un caso especial y que no sienta ningun precedente, ya que sufrió años de conflicto y violencia, que tocó la conciencia de los paises civilizados", expuso Thaci a los representantes de los albanokosovares, pues los serbios no acudieron a la votación.
No obstante, Thaci ha hecho hincapié en las minorias y del respeto de los derechos del hombre y los ciudadanos bajo la convención europea de derechos humanos.
El primer ministro ha anunciado que Kosovo será "una república democrática, multiétnica y no discriminatoria", un país que garantizará los derechos de todas las comunidades, como impuso el plan de Martti Ahtisaari, mediador de la ONU en las conversaciones sobre el estatus de Kosovo.
"Nuestra independencia es el final de la descomposición del antigua Yugoslavia", ha declarado, aunque ha reiterado su voluntad de mantener "buena relación con la República serbia, con quien tenemos relaciones económicas, que deseamos seguir teniendo en el futuro".
"Es un momento histórico para todos los ciudadanos, independientemente de sus comunidades". Thaci ha augurado que la futura Constitución defenderá claramente a las minorías y que las propiedades de todos, como las viviendas, serán respetadas por el estado kosovar.
Además, los principales líderes kosovares, han pedido a la comunidad internacional que su país sea reconocido como estado soberano. El presidente Fatmir Sejdiu, ha invitado "a todos los países del mundo a establecer relaciones normales diplomáticas con nosotros" mientras el presidente del Parlamento, Jakup Krasniqi, pidió "reconocimiento internacional de todos los países de la ONU, donde Kosovo tiene su lugar".
Vecinos enfrentados
Las celebraciones por este hito han recorrido toda la región, donde miles miles de ciudadanos albano-kosovares han tomados las calles de ciudades como Pristina, Prizren o Djakovica, entre otras, y a los que se han sumado los habitantes de países vecinos como Albania.
Sin embargo, la felicidad no ha sido completa. En el nuevo país viven algo menos de 120.000 serbios, muchos menos que en 1999, año a partir del cual se exiliaron unos 200.000 por el acoso de los extremistas albaneses, quienes vengaban en la espiral de violencia balcánica las operaciones de limpieza étnica de Milosevic.
El primer ministro serbio, Vojislav Kostunica, ha calificado la separación kosovar como la "proclamación de un Estado falso" que viola el derecho internacional. Una opinión que comparte su gran aliada, Rusia. El presidente de la Federación Rusa, Vladimir Putin, ha criticado la doble vara de medir de la Unión Europea y comparó el caso balcánico con el español con el fin de llevar el debate sobre los nacionalismos a su campo, Osetia del Sur y Georgia, esferas de influencia rusas.
Varias delegaciones de Belgrado han viajado a los núcleos de serbios en Kosovo para pedirles que permanezcan en sus hogares. A cambio, les han prometido futuras inversiones y nuevos puestos de trabajo para "confirmar así una presencia aún más intensa de Serbia en la provincia". El Gobierno serbio ha declarado nulos e ilegales, por si acaso, cualquier proclamación de independencia albanokosovar.
Pese a que Serbia ha asegurado que no intentaría recuperar Kosovo por métodos violentos, a lo largo de la jornada se han producido algunos incidentes en el territorio kosovar. Los edificios de la UE, EEUU —principal apoyo para la independencia de las autoridades— y la ONU en la ciudad de Mitrovica han sido atacados con granadas, por lo que han tenido que ser desalojados aunque no se han producido daños significativos.
Mediación exterior
Para evitar enfrentamientos entre las distintas comunidades kosovares, EEUU y la Unión Europea han reforzado la vigilancia de los 16.000 militares que tiene allí desplegados la OTAN. Además, el 'viejo continente' mandará una misión civil (Eulex Kosovo) a la zona en los próximos meses que contará con unos 2.000 expertos, entre policías, jueces y otros funcionarios, que ayudarán al Gobierno kosovar a construir un Estado de Derecho.
El objetivo de esta operación es luchar contra el crimen organizado y la corrupción, así como garantizar el funcionamiento de la Justicia, las aduanas y el mantenimiento del orden público. Rusia, sin embargo, se opone a esta misión "ilegal" porque considera que debería contar con el apoyo de una nueva resolución del Consejo de Seguridad de la ONU.
La "acción común" en la que se basa el mandato de la misión precisa que las autoridades de Kosovo son "las creadas sobre la base de la resolución 1.244 del Consejo de Seguridad de la ONU", sin ninguna referencia a un estado independiente.
La desintegración de Yugoslavia, paso a paso
1929: el Reino pasa a llamarse Yugoslavia.
1945: abolida la monarquía por el régimen comunista de Josip Broz 'Tito', y sustituida por el Estado federativo de seis repúblicas (Eslovenia, Croacia, Bosnia, Serbia, Montenegro y Macedonia).
1980: muere Tito, presidente vitalicio de Yugoslavia. Una presidencia colectiva de ocho miembros asume el poder.
1990: disuelto el Gobierno y el Parlamento autonómico de Kosovo, abolida la autonomía.
Marzo de 1991: Los serbios de la región croata de la Krajina declaran su separación de Croacia tras tensiones en esa república.
-Junio y julio: Eslovenia y Croacia declaran su independencia. El Ejército federal yugoslavo se retira de Eslovenia tras una corta guerra. Comienzan los enfrentamientos en Croacia.
Enero de 1992: Macedonia declara su independencia.
-Febrero/marzo/abril: El 63% de los bosnios vota a favor de la secesión y se declara la independencia de Bosnia. Los serbios proclaman la 'República serbia de Bosnia'. Empieza la guerra en Bosnia. En Belgrado proclaman la República Federal de Yugoslava que engloba a Montenegro y Serbia.
Julio de 1995: tropas serbobosnias toman Srebrenica, unos 8.000 varones musulmanes son asesinados en ese enclave oriental declarado por las Naciones Unidas como 'zona protegida'.
-Agosto: Croacia recupera la Krajina en la "Operación Tormenta". Se produce un éxodo de 200.000 serbios. La OTAN comienza a bombardear objetivos serbios en Bosnia.
-Noviembre: Serbia, Croacia y Bosnia firman el acuerdo de Dayton (EEUU) para poner fin a la guerra bosnia.
-Diciembre: la OTAN despliega a 60.000 soldados en Bosnia y 5.000 cascos azules de la ONU lo hacen en Eslavonia (Croacia).
1996: en Kosovo surge la organización separatista armada albano-kosovar denominada Ejército de Liberación de Kosovo (UCK).
Febrero de 1998: comienza el conflicto entre el UCK y las fuerzas de seguridad de Serbia.
-Octubre: el presidente serbio Slobodan Milosevic firma un acuerdo de pacificación de Kosovo tras la mediación de EEUU. La OTAN suspende sus amenazas de bombardear Yugoslavia.
Marzo de 1999: tras rechazar Milosevic el despliegue de tropas aliadas en Kosovo, la OTAN lanza ataques aéreos contra Serbia.
-Mayo: el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia acusa a Milosevic de crímenes de guerra en Kosovo.
-Junio: con la resolución 1.244 del Consejo de Seguridad de la ONU Serbia se retira de Kosovo y se establece una administración interina de la ONU hasta una decisión final sobre el estatus.
2000: Milosevic pierde las elecciones presidenciales ante el candidato reformista Vojislav Kostunica. La Corte Constitucional ordena repetir la primera vuelta de los comicios. Se declara una huelga general, una multitud asalta el Parlamento y las fuerzas de seguridad se suman a los manifestantes. Milosevic dimite.
2001: Milosevic es detenido acusado de corrupción y abuso de poder, y es entregado al TPIY, acusado de crímenes de guerra.
2003: Serbia y Montenegro forman una unión estatal de pocas competencias comunes, con la intención de aplacar las exigencias independentistas montenegrinas.
2006: Milosevic muere en La Haya, en detención. Montenegro vota en un referéndum a favor de su separación de Serbia y en junio declara la independencia.
2007: La ONU y el Grupo de Contacto para Kosovo reconocen que las negociaciones sobre el estatus de Kosovo no tuvieron éxito. El ex guerrillero Hashim Thaçi gana las elecciones legislativas y es proclamado primer ministro de Kosovo.
Misioneros de Alá. La fe como coladero terrorista
Este enviado especial ha pasado una semana en compañía de este grupo, ahora bajo sospecha tras las detenciones de los paquistaníes que pretendían atentar en Barcelona y de los que se cree que podrían estar en relación con el Tabligh. Nacido en los años veinte en la India, el Yama'a Tabligh al-Dawa (Congregación para la Propagación del Islam) es el movimiento islámico de predicación más importante del mundo y sigue los principios de la escuela Deobandi, la misma que inspiró el nacimiento de la corriente talibán.
Movimiento universalista
Las últimas detenciones en Barcelona han encendido la alerta roja en torno a las actividades del grupo en España. Aunque los expertos no lo califican de abiertamente «terrorista», muchos coinciden en que se ha convertido en una plataforma usada por los radicales yihadistas para conseguir una base ideológica y espiritual antes de pasar a la acción. Los servicios de inteligencia occidentales también lo consideran un vehículo usado por los extremistas para viajar al extranjero sin levantar sospechas. Ambas aseveraciones, sin embargo, son puestas en duda por responsables del ISI -servicio de inteligencia paquistaní-, que aseguran: «No hay peligro alguno. Ni les conseguimos hacer luchar en la guerra contra los soviéticos, ni los actuales militantes van a atraerles a su causa».
En Pakistán cuentan con el respaldo absoluto de las autoridades, que les ofrecen importantes descuentos en los vuelos de la aerolínea nacional (PIA) para sus misiones en el extranjero o les facilitan el acceso a excedencias cuando trabajan en empresas estatales. «Se podría afirmar que cada paquistaní es un tabligh en potencia, casi todos hemos pasado por los grupos durante al menos tres días y les respetamos por su gran trabajo», afirma Mushahid Hussein, secretario general del PML-Q, partido del presidente Pervez Musharraf.
Ahora bien, según un informe de la organización Athena Intelligence, realizado en marzo de 2007 por Sol Tarrés y Javier Roldán, en España se han dado al menos cinco casos de «relación puntual» entre el Tabligh y los grupos yihadistas. El primero fue el de Hamed Abderrahman, quien, con la excusa de un viaje para estudiar en un centro de la organización en Pakistán, ingresó en un campo de entrenamiento yihadista, cruzó la frontera y combatió en Afganistán, donde después sería detenido por las tropas de la coalición y enviado a Guantánamo.
En segundo lugar, la red de Abu Dahdah -el grupo que apoyó desde España el 11-S- usó el Tabligh para captar a simpatizantes, como los marroquíes Amer Azizi, Khalid Zeimi o Mustafa El-Maymouni. A uno de los cerebros del 11-M, Serhane Abdelmajid, El Tunecino, también se le vio frecuentar grupos tabligh, al igual que al marroquí Aziz El-Bakri, asiduo de las reuniones del grupo en Barcelona antes de morir en combate en Irak. Por último, en la operación policial «La Unión», llevada a cabo en 2005, se detuvo a Mohamed Srifi Nali, cercano a los grupos de predicadores de Málaga y Sevilla donde pretendía captar a terroristas suicidas para Irak o Chechenia.
Los responsables del movimiento en Islamabad aseguran no conocer uno solo de los nombres anteriores -ni a los recientemente detenidos- e insisten en la transparencia de las actividades de la mezquita barcelonesa de Tariq Bin Ziyad, lugar que han visitado muchos de ellos de forma temporal en visitas realizadas por carretera desde suelo francés. Aunque sí reconocen que uno de los problemas a los que se enfrentan es la facilidad con que los grupos yihadistas se acercan a los más jóvenes tablighí y les empujan a la violencia, «pero en ese momento dejan de ser del tabligh», afirman. Según Humayoun Niaz, responsable del envío de hermanos al extranjero, «es posible que un 1 por ciento de nuestros hermanos se desvíen del camino», lo que supone un número considerable teniendo en cuenta que tan sólo en la última reunión internacional de la organización, que se celebró el pasado mes de noviembre en Raiwand, se dieron cita un millón y medio de personas. Un 1 por ciento de esa cantidad son 10.500 yihadistas.
Cada vez más conversiones
Los tres centros principales del Tabligh se encuentran en Bangladesh, India y Pakistán. Y los grandes directores espirituales del movimiento son los ulemas Saad y Zubair, en India, y Abdul Waha, en Pakistán. Ya no hay un murshid (máxima autoridad religiosa) y el grupo se rige exclusivamente por las decisiones tomadas por una mashura (consejo) de diez miembros, tal y como lo dejó escrito en su testamento el último gran murshid de la organización, Inam ul-Hassan. Este esquema se repite desde su estructura internacional hasta el último de los grupos de barrio. El Tablig también cuenta con madrasas (escuelas coránicas) propias, fuera del control del Ministerio de Asuntos Religiosos, que usan métodos educativos particulares. Cada vez más hermanos envían a sus hijos a estos centros, que se han convertido en un punto más de captación que asegura el futuro del grupo.
Hasta la habitación de Abdul Waha, en Raiwand, a escasos kilómetros de Lahore, siguen llegando emisarios de Bin Laden y del mulá Omar pidiendo que rece por ellos, «pero siempre se ha negado y les ha acusado de usar la yihad para su propio beneficio», sentencia Humayoun, que vivió en Afganistán durante los años de los talibanes y como tablighí ha recorrido los cinco continentes.
La estructura es sólida, pero no hay registros, ni listas detalladas sobre el número de hermanos, sólo se guardan los nombres de aquellos que parten al extranjero. Tampoco se permite hacer fotografías en sus reuniones semanales. Desde los tres cuarteles generales salen directrices ideológicas únicas, cuya esencia es la predicación de los seis pilares o siffat, que abarcan todos los aspectos de la vida cotidiana para hacerla plenamente islámica: la convicción de la fe, la oración, el recuerdo constante de Dios, honrar a los demás musulmanes, la sinceridad de propósito y trabajar por la religión.
«Funcionamos de la misma manera en todo el mundo, no hay espacio para interpretaciones. Corán hay uno y lo seguimos al pie de la letra. Debemos preparar a todos los hermanos para el día del Juicio Final. La meta es el paraíso», informa Kemal.
La captación se realiza puerta a puerta. Se invita a los hermanos a acercarse a la mezquita más cercana y el vínculo nace de forma paulatina. Cuando ya se ha entrado en la dinámica de las cinco oraciones diarias, se pide un mayor compromiso. En formaciones de cinco a diez personas los nuevos tablighís conviven durante tres días en la mezquita. «Tu vida cambia. Yo soy otra persona desde el fin de mis tres días», asegura Kwaja Muhammad, militar retirado que a sus sesenta años ha pasado a formar parte del Tabligh. Ahora luce barba, reza, ha dejado el alcohol y el tabaco y le queda por delante la dura tarea de convertir a su familia, ya que «lo primero que nos va a preguntar Alá antes de juzgarnos será si hemos conseguido convertir a los más próximos».
El segundo paso abarca un período de cuatro meses en los que el grupo de hermanos viaja a Raiwand para aprender la técnica de la predicación, y emprende salidas por todo el país para realizar ejercicios prácticos. Completada esta etapa, queda por delante un período de dos años en el que cada integrante debe dedicar a la causa al menos cuarenta días al año de forma exclusiva. Al final del ciclo, uno ya está listo para salir al extranjero.
El salto de algunos jóvenes que han tenido contacto con el Tabligh a organizaciones terroristas ha sembrado de dudas las actividades de una organización con ochenta años de trabajo. Hasta ahora nunca había sido calificada de «peligrosa» por los aparatos de inteligencia de los gobiernos occidentales, pero cada vez más puertas, como la de España, están cerradas para ellos ante las dudas razonables que suscitan.
POR MIKEL AYESTARÁN. ISLAMABAD
ABC.es 03-02-2008
Al Qaeda ordena perpetrar atentados suicidas en Barcelona
Varios de los detenidos en la capital catalana simpatizaban con el extremista Ejército de los Puros.
Un agente de Interior dice que los arrestados querían cometer una matanza como la del 11-M.
La acción terrorista abortada el sábado en Barcelona fue decidida meses atrás en Pakistán por la estructura central de la red de Al Qaeda. Según explicaron a este diario fuentes de la investigación, varios de los 14 detenidos (12 paquistanís y dos indios) habían recibido la orden de atentar en Barcelona de altos mandos de la red de Osama Bin Laden, en una reunión celebrada en un campo de entrenamiento en la región paquistaní del Waziristán. Además, esas fuentes señalaron que, al menos, uno de los detenidos está implicado en la falsificación de documentos y no descartaron nuevas detenciones. Ayer, los 14 detenidos se encontraban en dependencias de la Dirección General de la Guardia Civil.
De los 14 detenidos, 13 eran residentes en Barcelona. Varios de los que residían aquí habían realizado viajes hace muy pocas semanas a Pakistán. Los datos que obran en manos de las fuerzas de seguridad y los servicios de inteligencia señalan que varios detenidos habían aprovechado esos viajes para recibir formación terrorista en los campamentos que, tras la pérdida de su santuario en Afganistán, Al Qaeda ha logrado reconstruir en esa región paquistaní.
"Los que han dado la orden se encuentran en Pakistán", señalaron esas fuentes, que precisaron el tipo de atentado que se preparaba: "Planeaban ataques suicidas. Los que se habían desplazado hasta aquí lo habían hecho para suicidarse". Actualmente, la rama paquistaní de Al Qaeda, que agrupa varios grupos, está liderada por dos terroristas, Matiur Rehmán y Faqir Mohamed, que han dado prioridad a la captación de voluntarios en Europa.
ATAQUE POLÍTICO
Esas fuentes explicaron que los miembros del comando eran seguidores de grupúsculos extremistas, todos ellos bajo el paraguas de Al Qaeda. Varios detenidos eran simpatizantes de Lashkar e Toiba (LET, el Ejército de los Puros), un grupo terrorista paquistaní y al que se acusa de atentados en la India. Otros formaban parte de Takfir ual Hiyra (Anatema y Exilio), una de las corrientes más violentas. Esas fuentes aseguran que "planeaban un atentado como el del 11-M, pero con suicidas". "No sabemos dónde, pero sospechamos que buscaban algún lugar concurrido, como el metro o el tren".
Según otras fuentes de Interior, uno de los objetivos era una mezquita de Barcelona frecuentada por paquistanís partidarios de la exprimera ministra paquistaní Benazir Bhuto, asesinada el pasado 27 de diciembre y del también exprimer ministro Nawaz Sharif. Los extremistas pretendían "dar un escarmiento con un atentado político" a estos paquistanís por ser más moderados.
Según esas fuentes, la célula, que era durmiente, se activó con la llegada desde Pakistán de uno de los detenidos que actuaba de enlace con la cúpula de Al Qaeda. El aviso fue enviado por los servicios secretos paquistanís a sus homólogos españoles y franceses. La comunidad paquistaní insistía en que los detenidos solo eran miembros del Tabligh, una secta que pregona la no violencia.
Antonio Baquero
Jordi Corachán
21/01/2008
Las primeras señales se detectaron hace un año
La alarma saltó hace un año en Barcelona. En enero del 2007, los grupos antiterroristas del Cuerpo Nacional de Policía y de la Guardia Civil detectaron la presencia en la capital catalana de una decena de miembros de Takfir ual Hiyra (Anatema y Exilio), un grupo extremista muy violento vinculado a Al Qaeda. Eso llevó a la Comisaría General de Información a alertar de la posibilidad de un atentado en Barcelona, por lo que se extremó la vigilancia de los edificios públicos y privados enigmáticos de la ciudad.
"Barcelona tiene un 80% de posibilidades de ser objetivo de un ataque de Al Qaeda", señaló en febrero a este diario un experto policial. Por lo que se puso en marcha un dispositivo de vigilancia en lugares sensibles como los depósitos de combustible del puerto y del aeropuerto de Barcelona. Los cuerpos policiales analizaron los sitios desde los que esos depósitos podían ser atacados.
Entretanto, los investigadores centraron sus pesquisas en las cuatro mezquitas de Barcelona que frecuentaban los seguidores de la corriente takfirí. Además, se vigilaron otras dos en Valencia y dos más en Murcia.
En informes confidenciales, ambos cuerpos sostienen que los oratorios son "centros de reclutamiento de islamistas radicales". En uno de esos dictámenes policiales, a los que ha tenido acceso este diario, la policía sostiene que en Barcelona se registran actividades "financieras y propagandísticas" por parte de partidarios de Takfir ual Hiyra.
21/01/2008 J. C. A.B.
El CNI advierte a Francia del peligro que corre ante la visita de Musharraf
Los servicios secretos españoles alertaron ayer a Francia de la existencia de un mayor peligro de atentado en este país, tras la operación antiterrorista desarrollada en Barcelona. El presidente paquistaní, Pervez Musharraf, que ayer se encontraba en Bélgica, tiene previsto visitar Francia esta semana, así como Suiza y Gran Bretaña.
La alerta se justifica por los contactos que algunos de los detenidos tenían en París y otras ciudades de Francia, donde existe una fuerte implantación del grupo Takfir ual Hura. Francia respondió que "tomaba en cuenta la advertencia", aunque matizó que sus fuerzas de seguridad ya se encontraban en alerta.
El consejero catalán de Interior, Joan Saura, reconoció que el terrorismo islamista "es la prioridad en materia de seguridad". Saura admitió que hay riesgo de que España y el resto de países de la Unión Europea sean objetivo del terrorismo islamista, y aseguró que los mossos "están alerta y cooperan" con todas las fuerzas de seguridad.
Desde hace meses, en conversaciones privadas, Saura viene alertando del riesgo islamista radical, aunque prefería no comentarlo en público por temor a crear alarmismo. Ayer, el PPC pidió la comparecencia del consejero en el Parlamento catalán para que dé explicaciones sobre la operación policial del sábado.
Fuentes:El Periódico de Aragon
Los yihadistas de "segunda generación"
Informe confidencial sobre la amenaza islamista
La aparición de 'yihadistas' de segunda generación desata la alarma policial
"Alto riesgo" de atentados por el juicio del 11-M y las crecientes amenazas de Al Qaeda
La policía ha descubierto una nueva amenaza yihadista en España, la de jóvenes islamistas radicalizados y definidos como de "segunda generación". En su mayoría, han nacido en España y son hijos de inmigrantes musulmanes adoctrinados en foros salafistas bajo la ideología Takfir Wal Hijra (Anatema y Exilio), Los takfir son los más radicales y permiten delinquir en favor de la 'yihad' considerados como la punta de lanza del yihadismo en Europa. Los Takfir cuestionan el modelo occidental de desarrollo, los occidentales son para esta organización sus enemigos acérrimos, dado que no se someten al Islam. Los takfir es uno de los tres grupos extremistas fanáticos asociados a Al Qaida que se unieron para planificar y ejecutar los atentados del 11-M.
- El Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM), conocido también como los «salafistas yihadistas».
- El Grupo Combatiente Tunecino.
- Y por último el más ideologizado y fanático, el egipcio «Takfir wal Hijra». Estas tres organizaciones islamistas con doctrina salafista y con el referente ideológico de Ben Laden y su «Yihad Internacional», están fuertemente implantadas en nuestro país.
Los Takfir es el movimiento más violento y radical del fundamentalismo, según un informe confidencial de la Comisaría General de Información al que ha tenido acceso EL PAÍS. El documento advierte de "alto riesgo" de atentados en España por la recta final del 11-M y las amenazas de Al Qaeda.
Los yihadistas de "segunda generación" son los más temidos por los servicios policiales europeos. Es complicado detectarlos. Un experto policial los define así: "Son españoles, hijos de inmigrantes, tienen estudios y visten ropa occidental. No parecen radicales, pero muchas veces lo son más que otros. Es un fenómeno nuevo, un reto difícil".
En el documento confidencial, titulado "Evolución de la amenaza del terrorismo islamista en España", se analiza la situación tras los últimos comunicados de Osama Bin Laden y su lugarteniente Ayman Al Zawahiri. El texto policial califica de "alto riesgo" la posibilidad de nuevos ataques terroristas dentro y fuera de España por la obsesión de los dirigentes de Al Qaeda y de otros grupos terroristas de su órbita en reclamar Al Andalus y "liberar" Ceuta y Melilla, y por el desarrollo del juicio contra los presuntos autores del 11-M.
La recta final del juicio inquieta a los investigadores. "El número y naturaleza de los procesados y la prolongación temporal que su desarrollo pueda suponer hacen que la situación que rodea a este acontecimiento permita considerarlo como de alto riesgo".
El informe, fechado el pasado 19 de abril, analiza la situación tras la oleada de atentados suicidas en Casablanca y Argel, y destaca el aumento de la polarización social y de la radicalización de "una parte" de la comunidad musulmana. "Una sociedad fuertemente reislamizada y la globalización de la yihad favorecen que en España se haya venido detectando una nueva amenaza de la mano de grupos territoriales aislados e integrados por jóvenes islamistas definidos como de segunda generación".
Esta nueva camada de potenciales terroristas sigue la doctrina takfir, una corriente de la que, según este informe, eran seguidores los principales autores de la matanza del 11-M. Los takfir justifican la delincuencia a favor de la yihad. Informes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) aseguran que la corriente takfir está creciendo en España. Hace dos años, el CNI descubrió la apertura de seis mezquitas de esa corriente, cuatro en Barcelona y dos en Valencia. Sus imanes son marroquíes y argelinos. El señuelo para captarlos es la formación religiosa.
El movimiento Takfir Wal Hijra constituye el núcleo más duro, clandestino y peligroso del yihadismo internacional. Figura en la lista de organizaciones terroristas de la Unión Europea y está asociada a Al Qaeda. Mohamed Atta, el jefe de los pilotos suicidas del 11-S, era takfir. Abu Qutada, de 47 años, el imán palestino establecido en Londres, un tipo grueso y barbudo con el que mantenían contactos Jamal Zougam y otros procesados por el 11-M, es el líder espiritual de esta corriente muy radical que antes de 11-S criticó a Bin Laden por apoyar a los talibanes. Estos reclamaban el reconocimiento de la ONU, que los takfir consideran un organismo corrupto.
Según este informe policial, la evolución de los takfir, "su apuesta por la permisividad de actividades delictivas, su autoexclusión como únicos garantes del islam correcto y su odio y rechazo al resto de musulmanes considerados corruptos o apóstatas hacen que se haya transformado en el caldo de cultivo idóneo para las juventudes desarraigadas de musulmanes en occidente".
Y en España algunos de estos jóvenes han encontrado terreno abonado. "Tenemos decenas de jóvenes takfir en España. Beben alcohol, comen cerdo, van con chicas y bailan en discotecas. Su corriente les permite simular lo que no son para pasar desapercibidos. Por eso, son tan peligrosos. Nadie sospecharía que son islamistas", señala un analista de inteligencia.
Sir John Stevens, el ex jefe de Scotland Yard, desconcertó a muchos cuando aventuró que los autores del 7-J en Londres en 2005, un atentado en el que murieron 56 personas en el metro y un autobús, eran británicos y pertenecían a la segunda generación de inmigrantes residentes en el Reino Unido. Stevens no se equivocó. Y el Mi5 quedó en entredicho.
La Comisaría General de Información de la policía analiza mediante gráficas los comunicados emitidos por Bin Laden y Al Zawahiri de los últimos cinco años y destaca que, entre el 2006 y 2007, la cúpula de Al Qaeda ha incrementado sus fetuas y puesto su mirada en España. De los 37 mensajes emitidos durante ese periodo, 11 lo han sido en este último año y medio y "aumentan el nivel de amenaza para España".
Y lo explican así: "Las alusiones a la liberación de Al Andalus o de Ceuta y Melilla no deben ser interpretadas como una simple reiteración simbólica o genérica de amenaza, sino que, dado el número de veces que se ha aludido en los comunicados de Al Qaeda en los últimos meses a nuestro país, deben considerarse como una amenaza real y explícita". A ello se suma "la importancia del contexto en el que se ha hecho, así como a la realidad del fenómeno de extensión yihadista en el Magreb y nuestra proximidad geográfica a la zona". Los analistas de la policía reconocen que se ignora cuándo y cómo atacarán contra España, pero apuntan a "la posibilidad de ataques terroristas en el extranjero contra turistas o interese españoles".
En 2003, varios de los 13 terroristas suicidas del Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM) que asesinaron a 45 personas en Casablanca atacaron el restaurante de la Casa de España y mataron a cuatro españoles.
Ahora, cuatro años después de aquel ataque el Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC), rebautizado como Al Qaeda en el Magreb, es para la policía nuestra "primera fuente de amenaza". La reciente alianza "formal y estrategica" de este grupo argelino con Bin Laden "convierte a España en el país occidental más próximo a Al Qaeda". Decenas de militantes de este grupo han sido detenidos en España en los últimos años.
El "colapso" en la entrada en Irak de voluntarios yihadistas procedentes de Europa y norte de África y su desvío a los nuevos campos en el Sahel africano, el regreso a España de muyahidines entrenados en esos escenarios, el riesgo de las tropas españolas en Afganistán y el aumento de la inestabilidad en el Líbano son otros factores de riesgo.
José María Irujo - Madrid -
ELPAIS.com 17/06/2007
LA GUERRA DEL ISLAM Beneficencia y terrorismo
En Palestina, Hamás actúa de forma parecida: es una organización terrorista y hace las veces de ministerio de bienestar social, por encima o por debajo de la ANP: es la labor social lo que la hace tan poderosa.
En ambos casos, el objetivo es el mismo: la comunidad islámica.
En ambos casos, la pretensión es sustituir al Estado: el inexistente palestino y el muy existente británico, generando solidaridades marginales: lo que desde la unificación italiana ha venido haciendo la mafia en Sicilia, impidiendo el acceso a la condición de ciudadano y asegurando la continuidad del Antiguo Régimen, con sus solidaridades verticales y su fragmentación de la soberanía.
Ese trabajo combinado de beneficencia y terrorismo contribuye a dificultar aún más la de por sí difícil integración del Islam en las sociedades abiertas. Ahora forma parte de la experiencia general mahometana, y hace unos días El Mundo [17-7-2005] titulaba: "Mezcla de fútbol y yihad en las escuelas religiosas de Pakistán".
El subtítulo del artículo es aún más significativo: "En las madrasas como en la que estuvo uno de los kamikazes de Londres se habla de la lucha del mundo musulmán contra Occidente".
La guerra del Islam contra Occidente fue declarada en incontables ocasiones.
En 1972, como guerra terrorista, con el asesinato de los atletas israelíes en las Olimpiadas de Munich.
En 1974, como guerra de vientres: "Será el vientre de nuestras mujeres el que nos dé la victoria", declaró entonces Houari Boumedienne, presidente de Argelia. Y sin embargo no es reconocida por los gobiernos ni, en general, por la clase política europea, que insiste en apoyarse en lo que denomina "sectores moderados" del Islam, aunque no suelten majaderías comparables a la de la alianza de civilizaciones de nuestro ínclito presidente, que consiguió el aplauso de Kofi Annan y de la asamblea de la ONU, que militan en el bando contrario.
El diario El País, de donde he tomado las citas que abren este artículo, no puede evitar incluir en esa misma edición [16-7-2005] las declaraciones del padre de Hasib Mir Houssain, el más joven de los terroristas de Londres, reclutado por Khan: debido a la influencia de éste, "Hasib tenía dos religiones: el Islam y un tipo diferente de Islam".
Dos días más tarde [18-7-2005], Gustavo de Arístegui sostiene en ABC que "los mayores expertos nos recuerdan que más del 30 por ciento de los creyentes se sienten de alguna forma identificados con todas o bastantes de las ideas del islamismo radical", lo que significa que "un tercio de los creyentes comparte criterios ideológicos y metodológicos del yihadismo".
"Esto no quiere decir –continúa Arístegui– que todos ellos sean terroristas ni terroristas potenciales, sin embargo sí quiere decir que la base de reclutamiento del radicalismo ha crecido espectacularmente".
Un cuerpo de combate diezmado, es decir, que ha perdido el diez por ciento de sus hombres, está técnicamente derrotado si no ha logrado inferir más bajas a su contrincante. Los negros son un 13 por ciento de la población de los Estados Unidos. El 30 por ciento de la comunidad islámica, sea que se encuentre en Occidente, sea que se encuentre en un país musulmán, decide la acción común.
Planteadas así las cosas, cabe suponer que es el Islam como tal el que está en guerra contra Occidente, que los terroristas son apenas el emergente de la comunidad y que la comunidad sigue a su vanguardia radical. Que no es radical por obra de la miseria ni de la injusticia, sino por una pura perversión ideológica, tenga ésta que ver o no con su libro santo.
Pero resulta que ni siquiera el Gobierno norteamericano, que es el único que parece haber comprendido esta guerra, se siente en condiciones políticas (y probablemente no lo esté) de expresarlo en estos términos. Bush está tan obligado como Blair a exculpar a la comunidad islámica organizada de su país cuando tiene lugar un atentado, aun cuando sea perfectamente consciente de que en algún punto del entramado de mezquitas y oenegés ad hoc hubo colaboración con los asesinos.
Se están realizando grandes esfuerzos por desarrollar la conciencia de esta guerra en Occidente desde diversas posiciones políticas, pero no dejan de ser esfuerzos aislados, como el de Oriana Fallaci o el de Huntington. No obstante, es mucha la gente que, al margen de la prensa, se hace cargo de la realidad. De la del enemigo, aunque no siempre de la propia, no siempre capaz de identificarse con la idea de Occidente que le ha permitido construir el pensamiento único, esa izquierda gobernante que, a pesar de someterse ocasionalmente a la alternancia en el poder político, domina todos los resortes del aparato cultural.
Tal vez la tarea más importante del momento para quienes nos preocupamos por el porvenir hasta más allá de nuestra muerte, que deseamos un mundo habitable para nuestros descendientes y confiamos en nuestro legado, sea precisar qué es a estas alturas Occidente, algo más que la suma de las herencias judeocristiana y grecolatina, las sociedades abiertas, la física cuántica, la vacuna, los antibióticos, los antidepresivos o la energía nuclear. Un algo más difícil de definir, que nosotros vemos sólo a veces y que ellos odian y tienen constantemente presente.
Ellos saben qué atacan, conocen las pulsiones que, desde el nacimiento mismo de su religión, les ha llevado a una guerra de conquista en la que no piensan detenerse. Pero nosotros no sabemos bien qué defendemos.
Por Horacio Vázquez-Rial
Libertad Digital
¿Por qué perdimos la Guerra de 1.914?
El Arte de la Estrategia
¿Por qué perdimos la Guerra de 1.914?
TCOL. AVIACIÓN D. CARLOS MESTRE BAREA. EJERCITO DEL AIRE DE ESPAÑA
Publicado en la Revista de Aeronáutica y Astronáutica, en abril de 2.001. (antes de los sucesos del 11-S)
Hace poco más de 15 años los expertos militares pensaban que la revolución tecnológica en el campo militar dejaría a las naciones en desarrollo, como la nuestra, imposibilitadas para oponerse a las potencias tecnológicas. Los expertos occidentales al final del siglo XX, pensaban que la ciencia y la tecnología jugarían el papel decisivo.
Las imaginaban a gran distancia de sus territorios nacionales y hablaban de ‘ciber-guerras’ y de ‘guerras de la información’ contra enemigos muy inferiores tecnológicamente. Y una vez más, los occidentales, daban por supuesto que sus potenciales enemigos aceptarían su interpretación de lo que es la ‘revolución tecnológica’.
Los enemigos del mundo occidental al comienzo del siglo XXI se convirtieron en enemigos, precisamente, porque no compartían los valores de esa civilización corrupta, ni tampoco su visión filosófica de la humanidad. Tanto el final del siglo XX como el comienzo del siglo XXI vio la emergencia de lo que el historiador británico John Keegan llamó las ‘sociedades de guerreros’.
Los occidentales empezaron a darse cuenta durante los últimos años, de quienes eran sus verdaderos enemigos: sociedades que no se comportan de acuerdo a lo que los esquemas occidentales establecen como racional, que son capaces de atrocidades difíciles de describir con simples palabras y que no les importa sacrificar a muchos de los suyos, incluidos los niños, con tal de que sobrevivan determinadas ideas religiosas o políticas.
Demasiados occidentales daban por asumido que estas sociedades de guerreros, carecían de la sofisticación necesaria para integrar las nuevas tecnologías en una doctrina militar que pudiera derrotar a Occidente. La ‘cibernética’, que es la base de la revolución tecnológica, no requiere una infraestructura tan complicada como la necesaria para producir las tradicionales máquinas de guerra, barcos, aviones o tanques. Con plataformas como esas, el poder militar de Occidente dominaba el mundo.
La tecnología de la información, sin embargo, ha cambiado radicalmente todo eso ya que su utilización requiere potencial humano, el cual usando ordenadores comerciales simples y baratos, puede llevar a cabo los desarrollos tecnológicos necesarios.
Además, con la filosofía monetarista de los logistas occidentales que patrocina el acudir cada vez más a los canales comerciales normales para pertrechar a sus ejércitos, nosotros podemos adquirir los mismos productos en mercados internacionales, y muchas veces más rápido que lo puedan hacer las democracias occidentales a través de los burocráticos canales que las leyes de contratos les obligan a seguir.
Aunque los occidentales proclamaban que la tecnología de la información les permitiría introducirse en el ‘proceso de la decisión’ del enemigo, lo realmente irónico es que fuimos nosotros quienes nos metimos en sus ‘procesos de adquisición’ ya que éramos capaces de adquirir sistemas nuevos, antes incluso de que ellos hubiesen comprado los suyos, que en ocasiones estaban ya obsoletos en el momento de concluir sus larguísimos programas de adquisición.
Los occidentales también subestimaron los efectos del rápido bajón de los ciber-precios, puesto que en el año 2.000 ya podíamos comprar chips de silicio a 100 $ y con la misma potencia de cálculo que tenían los supercomputadores de 320 millones $ de los sistemas de defensa, al principio de la década de los 90.
De esta manera, muchos de los mecanismos utilizados en nuestros sistemas de comunicaciones, por ejemplo, resultaban tan baratos y miniaturizados que se podían hacer mil veces redundantes. Era prácticamente imposible que un ciber-asalto pudiera eliminar todos los sistemas a la vez.
Y para mayor desgracia de nuestros enemigos, el gran desarrollo del software disminuyó la demanda de especialistas altamente cualificados necesarios para operar los complejos sistemas de armas existentes.
Así que soldados con una preparación técnica muy escasa podían convertirse rápidamente en operadores eficaces de los nuevos sistemas. Gracias al Altísimo, el microchip terminó con la ventaja en información y entrenamiento que habían disfrutado los soldados occidentales hasta entonces.
En cualquier caso, decidimos no preocuparnos demasiado si no éramos capaces, en cada momento concreto, de hacer frente a alguna nueva sorpresa tecnológica de los occidentales. Hoy estamos seguros de que la dependencia de los ciber-sistemas no es una potencialidad absoluta. Las organizaciones tecnológicamente avanzadas son más vulnerables a la guerra de la información simplemente porque son dependientes precisamente de esa información. Por ejemplo, nosotros vemos la globalización tecnológica del mundo de la prensa, radio, y TV como una nueva manera de hacer nuestra Guerra Santa.
Al terminar la primera década del siglo XXI, las agencias internacionales de noticias dejaron de ser dependientes de los gobiernos a la hora de producir las noticias en la zona de conflicto ya que disponían de medios propios de comunicación muy avanzadas tecnológicamente. La seguridad en las operaciones militares se hizo casi imposible puesto que los potentes grupos económicos que dominaban el mundo de la información periodística lanzaron satélites de comunicaciones y de observación e incluso sus propios UAVs reconocimiento para transmitir en tiempo real escenas del campo de batalla.
Esta enorme cantidad de información estaba, por supuesto, disponible para cualquiera, incluidos nosotros. No teníamos, por tanto, necesidad de construir satélites costosos o incluso pagar a espías; en su lugar utilizábamos el libre flujo de datos que navegaba por Internet, ya que las democráticas leyes occidentales del derecho a la información hacían imposible el consenso político necesario para interferir el trabajo de los medios.
De hecho, la tecnología ha hecho posible la ‘igualdad en la información’ más que el ‘dominio de la información’ que era lo que patrocinaba la revolución tecnológica militar de finales del siglo XX.
Nos dimos cuenta de que los cambios tecnológicos tan radicales que se habían producido en los medios, nos permitían desarrollar una estrategia que explotaba el miedo de los occidentales a las bajas en los conflictos militares. Esta sensibilidad exquisita a la hora de usar la fuerza contra la barbarie, hacía posible que adversarios muy inferiores tecnológicamente pudieran derrotar a superpotencias. Como ejemplo podemos señalar que la muerte de 18 soldados americanos en Somalia, seguida por las escenas de TV del cuerpo de uno de esos soldados arrastrado por las calles de Mogadiscio, causó tal protesta entre el público americano que forzó a las autoridades a limitar sus objetivos políticos.
De la misma forma el temor reverencial a las muertes tanto propias, como del enemigo, hizo que las intervenciones occidentales contra los genocidios en Bosnia y en la antigua Yugoslavia estuvieran llenas de limitaciones que proporcionaron grandes ventajas operativas a sus adversarios.
De esta manera, el intentar capitalizar el poder de los medios (principalmente la TV) se convirtió en parte de nuestra estrategia, haciendo la guerra de la manera más brutal y despiadada posible para influenciar de esta forma a los líderes políticos al exponer esa brutalidad ante los ojos de sus ciudadanos.
Esta estrategia casaba muy bien con nuestra manera de ser como nación. Los países como el nuestro, organizados socialmente sobre la base de unas poderosísimas corrientes étnicas, religiosas o culturales y con frecuencia dotadas de unas potentes fuerzas de seguridad, son mucho más resistentes a las vacilaciones de la opinión pública que las pluralistas democracias occidentales.
Nuestra estrategia fue hacer una guerra tan psicológicamente costosa para los ciudadanos occidentales que sus gobiernos perdieran la voluntad de vencer. Para hacer eso, por supuesto que no nos considerábamos obligados a seguir las decadentes y restrictivas ideas occidentales sobre legalidad y moralidad.
Lo que ellos llaman ‘Leyes de la Guerra’ o ‘Derecho Humanitario de los Conflictos Armados’ fue concebido para mantener a nuestra gente en la opresión desde la I Guerra Mundial. Además, este tipo de leyes no ha sido nunca disuasivo porque no ha existido la convicción profunda de hacerlas cumplir hasta sus últimas consecuencias.
La revolución tecnológica, por tanto, no hizo a la guerra menos cruenta; la guerra nunca fue el intercambio, caballeresco e inocuo, de ondas electromagnéticas que algunos habían pronosticado.
Por el contrario, con nuestra estrategia se convirtió en mucho más brutal que nunca, por lo menos a los ojos de los ciudadanos occidentales que ahora eran capaces, desde sus casas, de meterse dentro del campo de batalla, gracias a los nuevos sistemas de comunicaciones utilizados por las agencias de noticias. Las familias, desde el sofá de su sala de TV podían ver y escuchar en directo, cómo sus seres queridos morían en los combates.
El horror de tales experiencias hizo saltar por los aires las predicciones que habían hecho los entusiastas ciber-profetas sobre los conflictos ‘no- letales’ o ‘quirúrgicos’ que se avecinaban. Esperábamos que los occidentales llevarían a cabo esta supuesta ‘guerra sin sangre’, asaltándonos desde gran distancia con sus ciber-armas.
Teníamos claro que no podríamos parar sus sofisticadas máquinas aéreas y que éstas serían capaces de golpear en cualquier punto de nuestra geografía. Los ataques aéreos capaces de colapsar los servicios públicos de una nación es posible que puedan disuadir a pueblos como ellos, pero jamás a nuestro pueblo, acostumbrado, como está, a los mayores sufrimientos y penalidades.
Tratando de buscar una manera eficaz de proteger nuestras instalaciones más valiosas, examinamos de nuevo la historia y encontramos el ejemplo del conflicto de Bosnia en los 90, cuando las tropas servias contuvieron con éxito el poder aéreo de la OTAN utilizando observadores de la ONU como escudos humanos.
Por tanto, la toma de rehenes se convirtió en elemento fundamental de nuestra doctrina militar y de esa forma, mostrándolos descaradamente ante la prensa y la TV mundial, encadenamos a los prisioneros a instalaciones vitales, tanques, vehículos militares e incluso los hicimos subir a nuestros aviones de transporte y helicópteros.
Puesto que éramos conscientes de que los enormes prejuicios morales de la cultura occidental complicarían extraordinariamente sus esfuerzos para atacarnos, integramos totalmente nuestra infraestructura militar dentro de áreas civiles. De esa forma, enterramos nuestros centros logísticos y de mando y control debajo de escuelas, hospitales, bloques de viviendas e incluso en lugares religiosos o campos de prisioneros.
Constantemente buscábamos nuevas e imaginativas maneras de transformar nuestras debilidades tecnológicas en potencialidades decisivas. Con material y expertos de países hostiles a los occidentales y con la ayuda de mafias de la antigua Unión Soviética, fuimos capaces de construir una bomba nuclear en el año 2.010.
Sin embargo, en ese momento todavía no disponíamos de un vector de lanzamiento capaz de sobrepasar el sistema de defensa de misiles de teatro que los americanos ponían a disposición de las potencias occidentales.
Pero al fin encontramos una manera de utilizar nuestra arma nuclear contra nuestros enemigos. Veo en muchos de vosotros caras de sorpresa. Sí es verdad, nuestra Gran Ciudad fue destruida por un ataque atómico que mató a 30.000 de los nuestros. Pero amigos míos, no fue un arma occidental la que explotó. ¡Fue la nuestra!.
Lo explicaré. En una cultura de guerreros, nada resulta más glorioso que morir en la batalla. Para nosotros, como para otras gentes no occidentales, el martirio y la autoinmolación son valores culturales más importantes que la propia vida. Por eso proporcionamos a nuestra propia gente el honor de morir por la Causa. Inmediatamente después del comienzo de la guerra, colocamos un artefacto nuclear en nuestra Ciudad, escondido en una ambulancia (protegida, por supuesto, de los ataques aéreos por su cruz roja pintada en el techo).
Después, indujimos a los occidentales a atacarnos ya que construimos una planta de productos para la guerra química y bacteriológica, justo en el corazón de nuestra Ciudad y de tal manera que fuera relativamente fácil, para sus satélites espías, el descubrirla.
Les dimos la oportunidad a algunos periodistas elegidos de que retransmitieran en directo el raid aéreo. En el momento en que los occidentales lanzaron sus primeras bombas, hicimos explotar secretamente nuestro artefacto nuclear.
La espectacular seta atómica arrasó todo lo que existía a muchos kilómetros a la redonda y causó el horror de los cientos de millones de personas que estaban contemplando el espectáculo en directo a través de la TV.
La reacción mundial lo que se pensaba que era el uso, tras Hiroshima y Nagasaki, de la tercera bomba atómica, fue una condena universal. Los japoneses estaban especialmente furiosos. No solamente abandonaron la alianza contra nosotros, sino que empezaron sistemáticamente a desinvertir billones de dólares y euros de la Reserva Federal Americana y del Banco Central Europeo. Los mercados económicos fueron víctimas del pánico y la economía occidental cayó en el más profundo caos. Muchos otros miembros de la comunidad internacional se volvieron también contra los occidentales.
Por supuesto, la Coalición se declaró inocente. Pero pocos la creyeron. Incluso los propios ciudadanos occidentales desconfiaron de sus gobiernos. Como consecuencia, las disensiones políticas entre los estados occidentales empezaron a producirse y nosotros aprovechamos la oportunidad para inflamar la polémica. Comunicamos a la prensa que tomaríamos represalias por el ataque nuclear con los prisioneros de guerra. Como todos sabéis, esta fue la primera gran guerra en la que participaron gran cantidad de combatientes femeninos.
Para llevar a cabo nuestro plan, capturamos a unos cuantos centenares de estas soldados. Sus familias y conciudadanos occidentales quedaron estupefactos con lo que hicimos a continuación: nuestras Brigadas Negras violaron a las prisioneras, amputaron sus pechos y quemaron sus caras con ácido. Aunque las hicimos sufrir horriblemente, tuvimos mucho cuidado de que no murieran. Les dijimos al mundo que nuestras mujeres habían sufrido también mucho en la catástrofe atómica.
Nosotros nos postulamos como víctimas nucleares y ganamos la simpatía de muchos ciudadanos de todo el mundo, a pesar de los actos horribles que cometimos contra sus prisioneros.
A continuación devolvimos a los prisioneros a sus países de origen, en lo que nosotros ‘vendimos’ como ‘gesto humanitario’. Convertimos la repatriación en un ‘circo de medios’; de ninguna manera tratamos de ocultar lo que habíamos hecho con las prisioneras, incluso lo anunciamos con vídeos en Internet como un aviso de lo que podía suceder en el futuro.
Familiares horrorizados veían regresar a sus hijas, hermanas o esposas en silla de ruedas, horriblemente mutiladas, gritando su agonía y reclamaban la vuelta de las que quedaban en el frente. Pero en el 2.014 las mujeres representaban el 40% de los efectivos militares, de tal manera que su retirada de las zonas de combate supuso una disminución muy importante de las capacidades de los occidentales.
Pero aunque el éxito nos acompañó en esta estrategia, nuestro gran objetivo era atacar el corazón de Europa y Estados Unidos. Sabíamos, sin embargo, que un ciber-ataque directo no produciría la clase de daños necesarios para derrotarlos. Siguiendo la estrategia indirecta de Liddel Hart, concentramos nuestros esfuerzos en sus vecinos ‘pobres’, Méjico y algunos países mediterráneos del norte de África como Marruecos y Argelia.
Las economías de estos ‘países pobres’, en esa época, también dependían de los ordenadores pero los sistemas no estaban tan protegidos como los occidentales. Nuestros hackers fueron capaces de corromperlos de forma masiva. Finalmente nuestros agentes clandestinos en estos países reavivaron algunos de sus conflictos internos como el de Chiapas en Méjico o el del Sahara en el Norte de África.
Los efectos sinérgicos de estas estrategias fueron devastadores. Los gobiernos de éstos países entraron en profundas crisis y sus economías se desintegraron llevando a los ciudadanos al paro y a la miseria. Millones de emigrantes mejicanos y norteafricanos invadieron los Estados Unidos y Europa, respectivamente.
Los ciudadanos occidentales reclamaban el uso de la fuerza militar para controlar el flujo de inmigrantes y criticaban que los soldados estuvieran a cientos de kilómetros de distancia cuando la crisis estaba en su propia casa. Nuestros planes, gracias al Altísimo, funcionaron perfectamente.
La búsqueda constante de otras maneras ‘baratas’ de atacar a los occidentales nos llevó a la guerra contra su medio ambiente. Empezamos con su agricultura porque era un blanco muy fácil ya que, como es lógico, no se sentía objetivo de ningún ataque. Esparcimos grandes cantidades de larvas de las moscas mediterránea, pulgones, hongos, tizones y royas sobre cultivos. De la misma forma, inoculamos secretamente la ganadería con enfermedades altamente contagiosas que hacían letal el consumo de su carne.
Nos jactábamos ante el mundo de ser los responsables de estos actos de ‘guerra’ que no de ‘terrorismos’, asombrando a los occidentales con nuestro salvajismo extremo. Estos no podían disfrutar de una comida, pasear por un parque, descansar en una playa e incluso respirar el aire de sus ciudades sin preguntarse si serían las próximas víctimas de otro de nuestros ataques suicidas.
Vosotros sabéis el resto, amigos míos. Aunque nunca fuimos capaces de derrotar a los occidentales en el campo de batalla, sí les infligimos tal daño moral y psíquico que pronto solicitaron unas conversaciones de paz. Con su economía en ruinas, sus fronteras amenazadas por cientos de miles de inmigrantes, sus ciudadanos desmoralizados, el descontento civil hasta en el último rincón de sus territorios, no fueron capaces de continuar.
De los muchos errores que los occidentales cometieron algunos se hicieron claramente evidentes a lo largo de nuestra contienda; por ejemplo: asumieron como hecho incuestionable el que la ‘revolución tecnológica’ sólo favorecería a las naciones avanzadas; no consideraron que otros países con valores y filosofías completamente diferentes a las occidentales también podían vencer en una guerra de la era de la información. A pesar de lo que muchos expertos en estrategia habían pronosticado durante los años 90s, la ciber-ciencia no puede eliminar la crueldad inherente a los conflictos entre seres humanos.
Le enseñamos a los occidentales que ningún ordenador puede enfrentarse en el campo de batalla a una simple bayoneta empuñada por un fanático. Así, amigos míos, estas son las consecuencias últimas de la ‘revolución tecnológica militar’ que tantos adeptos consiguió entre los militares cegados por la técnica de finales del siglo XX. ¡Demos gracias al Altísimo!
Publicado en la Revista de Aeronáutica y Astronáutica, en abril de 2.001. (antes de los sucesos del 11-S)
Turquía y el conflicto iraquí
Ahora, tres años y medio después del derrocamiento de Sadam, sigue sin estar claro a qué escenario conducirá la guerra que se sigue librando en Iraq.
Sadam Husein ha sido ejecutado y el régimen baasista es historia, pero si el conflicto de Iraq forma parte de la denominada guerra global contra el terrorismo,los resultados son todo lo contrario: Iraq se ha convertido en una cantera de terroristas, sustituyendo al Afganistán de los talibanes, que dio refugio a Osama bin Laden, el líder de Al Qaeda que reivindicó los atentados del 11 de septiembre en Nueva York, Washington y Pensilvania. Y el gran beneficiado, geopolíticamente, ha sido el régimen teocrático iraní, al que la Administración Bush sitúa en lo que denomina el eje del mal.
Iraq es ahora una pesadilla sin fin, como ha sentenciado el general Ricardo Sánchez, comandante de las tropas estadounidenses en Iraq entre junio del 2003 y el 2006. La situación puede resumirse así:
Existe un gobierno central, pero el país está dividido en tres partes, prácticamente como lo estaba durante el imperio otomano. Entonces, Iraq estaba dividido en tres provincias o vilayatos que los británicos unieron bajo el rey Faisal I. La guerra ha hecho ahora que los tres antiguos vilayatos vayan cada uno por su lado.
En el sur, los chiíes controlan la situación, aunque a su vez están enfrentados en distintas facciones.
En el centro, que es la región de predominio suní, las tropas estadounidenses y los civiles iraquíes sufren el terrorismo de los partidarios de Sadam y de los miembros de Al Qaeda.
Y en el norte, los kurdos, que son los principales aliados de Estados Unidos, disfrutan de una independencia de facto desde la guerra del Golfo de 1991.
En este escenario irrumpe ahora Turquía, gran aliado de Estados Unidos, que utiliza las bases en su territorio para aprovisionar sus tropas en Iraq. Pero Turquía, en conflicto con los kurdos que luchan por la independencia del Kurdistán turco, amenaza actualmente con intervenir en el Kurdistán iraquí, donde los kurdos del PKK hallan refugio.
Hasta ahora, el ejército turco se ha limitado a bombardear la región, pero la situación es crítica, capaz de desencadenar reacciones en cadena. El Kurdistán iraquí, donde existe una relativa tranquilidad, se podría desestabilizar, con lo que Estados Unidos perdería un bastión importante, y la acción turca dañaría también sus relaciones con Washington, ya en fase difícil después de que un comité del Congreso condenara a Turquía por lo que considera el genocidio armenio de 1915.
Un eventual ataque, además, dificultaría las relaciones con la Unión Europa, en la que Turquía desea ingresar. Ankara, por todo esto, deberá pensárselo dos veces antes de poner un pie en Irak.
Editorial, La Vanguardia
15 de octubre de 2007
